Anika entre libros

El dueño de las sombras (Trilogía de Eblus 1)

Ficha realizada por: Lidia Casado
El dueño de las sombras (Trilogía de Eblus 1)

Título: El dueño de las sombras (Trilogía de Eblus 1)
Título Original: (El dueño de las sombras, 2016)
Autor: Care Santos
Editorial: B de Blok
Colección: Sin Límites


Copyright:

© Care Santos, 2016

© Ediciones B, S.A., 2016

Edición: 1ª Edición: Marzo 2016
ISBN: 9788416075829
Tapa: Blanda
Etiquetas: religión, cristianismo, crossover, demonio, diablo, fantasmas, espíritus, literatura española, maldiciones, novela, sagas familiares, trilogías, vampiros, 17 años, 18 años, 15 años, 16 años, literatura juvenil
Nº de páginas: 432

Argumento:

La familia Albás lleva generaciones conviviendo con una maldición que afecta a sus primogénitas: en el año en que cumplen 16, Eblus, el Dueño de las Sombras, se las lleva. A lo largo de la primera entrega protagonizada por este demonio, conoceremos los pormenores de esta singular familia y su relación con el maligno. Y, sobre todo, descubriremos las extraordinarias dotes narrativas de Eblus.

 

Opinión:

 

No son muchos los libros de los que te enamoras por el narrador. Sí suele ocurrir con los personajes o con la trama, pero no abundan los que tienen un narrador tan especial como este Eblus, voz narrativa de esta trilogía. Así es aunque no lo sabemos desde el principio. Sin embargo, poco a poco, se va dando a conocer: primero por su particularísima forma de narrar (e, incluso, de dirigirse en segunda persona el lector) y, más tarde, por su no menos particular forma de ser. Incluso su naturaleza: Eblus es el mismísimo diablo. O, al menos, uno de los muchos diablos que existen.

Sin duda alguna, este narrador (insolente, prepotente, soberbio, que maneja la tensión narrativa como nadie y que se atreve, incluso, a menospreciar e insultar al lector) es lo que marca la diferencia en este trilogía que nos muestra el lado más oscuro de la realidad.

De hecho, Eblus se empeña una y otra vez en decir que siempre triunfa el lado oscuro, que siempre predomina, que el bien no es más que la otra cara de una suerte que casi siempre favorece al caos, la destrucción y la maldad. Fanfarrón y arrogante, el Dueño de las Sombras nos va ofreciendo su visión del mundo, aunque esta difiere bastante de lo que conocíamos a través de la religión o de la tradición.

La personalidad, la forma de hablar y la propia función del narrador condicionan totalmente el relato. Tanto es así, que va conduciendo al lector (un lector que es narratario, pues Eblus se dirige directamente a él en muchísimas ocasiones a lo largo de la obra) a través del tiempo y del espacio para ir desvelándonos los detalles de la historia que quiere contar.

Así, la primera parte de esta novela sirve de introducción de esa historia y nos permite conocer a la familia Albás, protagonista absoluta de la obra. Por eso, esta primera entrega tiene mucho de saga familiar. Care Santos nos va introduciendo poco a poco en la genealogía de los Albás y nos va poniendo al día de sus ancestrales tratos con el diablo, sin perder de vista al personaje más importante de la saga: Natalia. Por cierto, y hablando del árbol genealógico de los Albás: la obra se abre con un esquema de sus ramas; un esquema que será muy útil para no perderse entre los miembros del clan pero que, además, ofrece información muy curiosa si uno se fija bien.

En la segunda parte, son los muertos los que toman la palabra y, así, vamos descubriendo (siempre en primera persona) las vidas (y las muertes) de los antepasados más importantes de Natalia. Más importantes, al menos, desde el punto de vista de sus tratos con el demonio.

En la tercera parte, Eblus toma ya sin ningún pudor las riendas del relato y nos cuenta no solo su relación con la familia, sino parte de su propia trayectoria, sus proyectos y sus guerras personales. Unas guerras personales que propiciarán la caída de nuestro "héroe" (al más puro estilo épico), lo que permite cerrar la primera entrega por todo lo alto. Imposible no querer seguir leyendo la segunda entrega con ese final. En esta tercera parte, Eblus es más Eblus que en ningún momento de la obra y despliega todo jactancioso, vanidoso y endiosado encanto para poner al día al ignorante lector sobre todo lo relacionado con el lado oscuro.

Care Santos se vale, así, de la tradición demoníaca, religiosa y mitológica y de las leyendas para componer un relato magnífico que combina a la perfección tres ejes de realidad: la realidad de la novela (la trama relacionada con la familia Albás), la realidad histórica (ambienta su novela en Layana, localidad perteneciente a la comarca de las Cinco Villas, al noroeste de Zaragoza y recoge hechos históricos de la zona, como la desaparición del pueblo de Tiermas y su balneario tras construir un pantano que lo anegó), y la fantasía.

La autora publicó una primera edición de esta novela en 2006 pero, con motivo del cierre de la misma, ha vuelto a ver la luz, ligeramente modificada y con más páginas.

Así pues, Santos nos regala una novela diferente, con un narrador absolutamente genial, que guía a su antojo los hilos argumentales, que interrumpe siempre que le viene en gana (lo cual también dice mucho de su personalidad) y que nos deja con ganas de seguir leyendo la trilogía a la que nombra y que protagoniza.

Lidia Casado

 

 

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