Anika entre libros

El color púrpura

Ficha realizada por: Lidia Casado
El color púrpura

Título: El color púrpura
Título Original: (The Color Purple, 1982)
Autor: Alice Walker
Editorial: Debolsillo
Colección: Best Seller


Copyright:

© Alice Walker, 1982

© Penguin Random House Grupo Editorial, S.A.U., 2018

Traducción: Ana María de la Fuente
Edición: 1ª Edición: Abril 2018
ISBN: 9788466344074
Tapa: Blanda
Etiquetas: maltrato, malos tratos, familia, África, amistad, religión, películas, racismo, belleza, epistolar, cartas, esclavitud, feminismo, mujeres, Estados Unidos, libros premiados, literatura estadounidense, novela, premio Pulitzer, sexualidad, violencia de género, siglo XX, violaciones, homosexualidad, abusos sexuales, etnias, machismo, prejuicios, fe y creencias, minorías, premio National Book Awards, sororidad, lesbianismo, películas de los ochenta
Nº de páginas: 224

Argumento:

A través de las cartas que envía, primero a Dios y luego a su hermana Nettie, misionera en África, vamos conociendo la vida de Celie, una joven negra casada con un hombre al que detesta y que carga con la vergüenza de haber sido violada por su padre y haber tenido dos hijos con él. Su vida cambiará cuando conozca a Shug, la amante de su marido, quien le enseñará lo que realmente significa ser mujer, ser negra y ser valiosa.

 

Opinión:

 

El comienzo de este libro no puede ser más duro: sin alharacas, de forma serena pero con toda la crudeza que conlleva una violación, Celie cuenta en sus primeras cartas cómo su padre (o, mejor, el hombre al que ella ha considerado su padre durante toda la vida) se mete en su cama y abusa de ella. A partir de ahí se inicia una desgarradora historia de machismo, sometimiento y racismo que nos permitirá conocer el día a día de la comunidad negra en la primera mitad del siglo XX en Estado Unidos.

El tono sereno y reflexivo, con un punto no sé si de inocencia o de resignación, se mantiene en toda la obra en la que, en un momento dado, a las cartas de Celie a Dios se incorporan las que llegan de parte de su hermana Nettie, quien le va narrando la vida de las misiones en África.

Más allá del contenido y del tono, uno de los puntos fuertes de esta impresionante novela son sus personajes. Alice Walker (quien publicó originariamente esta historia en 1982 y ganó con ella tanto el Premio Pulitzer como el National Book Award en 1983) crea unos personajes enérgicos y potentes, capaces de evolucionar ante nuestros ojos y de traer hasta el libro los mensajes antirracistas, feministas y a favor de las minorías étnicas (y ahí está no solo la raza negra sino también las tribus africanas de las que nos habla Nettie, sometidas y ninguneadas por el hombre blanco y su ambición) que la autora ha defendido durante toda su trayectoria.

"El color púrpura" es, pues, un libro de personajes pero, también, es una novela de ideas. Creo que en la magnífica combinación de un factor y otro está la clave de su éxito, no solo como best seller premiado y llevado al cine, sino como libro que, en la lectura particular y personal, engancha, indigna, golpea y emociona.

A lo largo de las 224 páginas de la novela y de los cerca de treinta años que abarca, vamos conociendo a Celie y a quienes la rodean. Personajes fuertes o ruines, humanos o crueles, manejados por prejuicios e ideas impuestas por la tradición o capaces de elegir su camino y luchar por él… todos van conformando el universo de una historia que nos habla de racismo, de machismo, de bondad, de religiosidad, de familia, de maltrato, de abusos, de amor, de sexo, de entrega y de amor. De un amor que va más allá del amor romántico y que abarca el amor a la familia, a una pareja, a unos hijos, a una raza, a unas ideas, a una fe o a un país.

Escrita en forma epistolar (cartas dirigidas, en un primer momento a Dios y, más tarde, a la hermana misionera), "El color púrpura" nos va descubriendo el crecimiento en todas las dimensiones posibles de la protagonista, Celie, pero también de todos esos personajes que la acompañan y que acaban convirtiéndose en parte de su universo vital. Así, vemos cómo van madurando tanto lo personal como en lo familiar, en lo profesional, en el trato a los demás, en la sexualidad o en el amor libre de ataduras. Un canto a la fortaleza interior y a la lucha por ser quien uno quiere ser.

 

Lidia Casado

 

 

 

Frases de esta opinión pueden utilizarse libremente en otros medios para promoción del libro, siempre que no se varíe y se mencionen al autor de la misma y al medio anikaentrelibros.com

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