Por senderos que la maleza oculta
Título: Por senderos que la maleza oculta
Título Original: (Paa gjengrodde stier, 1949)
Autor: Knut Hamsun
Editorial:
Nórdica Libros
Colección: Letras Nördicas
Copyright:
© Gyldendal Norsk Forlag AS, 1949
© De la traducción: Kirsti Baggethun y Asunción Lorenzo
© De esta edición: Nórdica Libros, S.L.
Edición: Edición: Mayo 2026
ISBN: 9791387922511
Tapa: Blanda, Bolsillo
Etiquetas: recuerdos autobiografía naturaleza diario nazismo II Guerra Mundial narrativa literatura noruega memorias mezcla de géneros premio Nobel vejez aislamiento
Nº de páginas: 157
Argumento:
En mayo de 1945, recién terminada la ocupación alemana de Noruega, Knut Hamsun es detenido junto a su esposa por su apoyo público al régimen colaboracionista de Vidkun Quisling. Tiene ochenta y cinco años, está casi ciego y su sordera lo aísla del mundo. Mientras espera que las autoridades decidan cómo proceder contra él, pasa por arrestos domiciliarios, una residencia de ancianos y una clínica psiquiátrica. De esos años nace "Por senderos que la maleza oculta", su última obra: un diario sin continuidad estricta en el que las anotaciones sobre el proceso judicial conviven con paseos, recuerdos, encuentros casuales, escenas imaginadas y observaciones de la naturaleza. El escritor registra una voz, una manera de andar, la cortesía de una enfermera o el aspecto de un árbol con la misma atención que dedica a su propia caída pública. El resultado es una memoria fragmentaria sobre la vejez, el aislamiento, la responsabilidad y la persistencia de la literatura.
Opinión:
"Por senderos que la maleza oculta" pertenece a esa clase poco frecuente de libros en los que la vida del autor no constituye un simple contexto, sino la condición material de cada párrafo. Knut Hamsun (1859-1952), renovador de la narrativa europea con "Hambre", "Misterios" y "Pan" -que también he reseñado en edición de Nórdica para Anikaentrelibros-, recibió el Premio Nobel de Literatura en 1920 por La bendición de la tierra. Su exploración del individuo inestable, marginal o enfrentado a la sociedad abrió caminos decisivos para la novela moderna. Ese inmenso prestigio quedó devastado por el apoyo que prestó durante la guerra a la Alemania nazi y al gobierno colaboracionista de Quisling. Tras la liberación de Noruega fue detenido, sometido a evaluación psiquiátrica y desplazado entre distintas instituciones mientras se resolvía su responsabilidad ante la justicia.
De ese derrumbe nace esta obra crepuscular, escrita entre 1945 y 1948 y publicada en 1949. No es una autobiografía convencional, tampoco un diario ordenado ni una defensa jurídica sostenida. Hamsun avanza a saltos: anota una fecha, recuerda algún suceso de su vida, reproduce una conversación, imagina la vida de un desconocido con el que se encuentra mientras pasea o se detiene ante un árbol, un paisaje, un detalle. Los estudios sobre la obra han señalado precisamente la convivencia entre un registro próximo al diario y una escritura poética que termina quebrando la cronología.
Lo inesperado es la calidez del conjunto, la textura del libro, que es simplemente deliciosa. Cabría esperar un libro dominado por el resentimiento, pero Hamsun dirige con frecuencia la mirada hacia fuera. Aunque casi no ve y apenas oye, atiende a la modulación de una voz, al modo de ofrecer una mano, a la ropa, los pasos o la discreción de una enfermera. También la naturaleza vuelve a ser una forma de conocimiento: los caminos, los pájaros, la lluvia y los árboles no funcionan como decoración, sino como indicios de que el mundo continúa al margen de la caída personal. Esa capacidad para detenerse en lo pequeño devuelve al texto algo de la sensibilidad errante de sus primeras novelas. Resulta particularmente entrañable un pasaje en el que se ocupa del destino de un abeto que puede morir por falta de cuidados, toda una simbología.
Hamsun discute el trato recibido, pero evita examinar a fondo la gravedad política de sus decisiones. Su serenidad posee zonas de orgullo, omisión y estrategia. La aparente mansedumbre del anciano también puede leerse como una forma de defensa: escribir con lucidez era demostrar que no se encontraba incapacitado y recuperar ante médicos y jueces la autoridad sobre su propia historia. Pese a ello, el texto no se abandona al victimismo melodramático. El escritor contempla su vejez y su descrédito con una mezcla de ironía, obstinación y sobriedad que vuelve más compleja la lectura moral.
El verdadero asunto del libro acaba siendo el ostracismo: qué ocurre cuando un individuo es expulsado del relato colectivo al que pertenecía y queda reducido a expediente, diagnóstico o símbolo incómodo. Separado de su casa, de sus libros, de su familia y del prestigio que lo acompañó durante décadas, Hamsun conserva un último espacio de soberanía en la escritura, y eso es "Por senderos que la maleza oculta".
La traducción directa del noruego de Kirsti Baggethun y Asunción Lorenzo transmite con naturalidad ese movimiento entre anotación, recuerdo y relato. Esta edición de Nórdica devuelve así al lector una despedida literaria incómoda, humana y extrañamente luminosa: el último gesto de un escritor que, cuando casi todo le había sido retirado, aún conservaba la capacidad de observar y contar.
Rafael Ruiz Pleguezuelos
Frases de esta opinión pueden utilizarse libremente en otros medios para promoción del libro, siempre que no se varíe y se mencionen al autor de la misma y al medio anikaentrelibros.com
Comentario de los lectores:
Si te gustó este libro, también te puede interesar...
- La felicidad en la tierra Manuel Leguineche Stella Maris
- La reina de espadas Jazmina Barrera Lumen
- Libro del desasosiego Fernando Pessoa António Jorge Gonçalves Alma
- Los reyes también lloran Jaime Peñafiel Grijalbo
- La doctrina del fuego Toni Cifuentes El Transbordador
