Anika entre libros

Entrevista a Patricia García-Rojo por "La Fábrica Creátor"

"Si no me gustase la fantasía me habría sido imposible escribir una novela así"

Firma: Joseph B Macgregor / Fotos: autora / Abril 2008

 

Patricia García-Rojo nació en Jaén en 1984 y reside actualmente en Torredelcampo. Licenciada en Filología Hispánica por la Universidad de Jaén, realiza actualmente sus estudios de doctorado sobre mujer y género. Es muy joven, pero mucha fé ha puesto al editorial Berenice en ella (y por algo será) porque "La fábrica Creátor" forma parte de una tetralogía dentro de la serie Los Portales de Éldonon.

 

 

ENTREVISTA

 

Patricia, eres una escritora muy joven y aún no muy conocida ¿Cuándo y cómo empezaste a escribir?

De alguna manera escribo desde siempre, de pequeña me dedicaba a escribir cuentos en diarios que yo misma ilustraba, pero quizá cuando empecé a tomármelo más en serio fue en el instituto. Mi profesor de Lengua y Literatura comenzó a interesarse por mis textos y me animó a escribir para presentar relatos a concursos. Gané algunos certámenes de ámbito provincial y quizá eso fue lo que me animó a fantasear con la idea de ser escritora.

 

¿Has publicado algún otro libro, aunque sea de otra temática o estilo?

Aunque no es el primer libro que escribo, sí es el primero que publico. Antes había visto publicados algunos de mis artículos en revistas de literatura e incluso un poemario titulado Memento mori con el que recibí una mención de honor en el concurso de poesía de la Universidad de Jaén.

 

¿Cómo fue que decidiste presentar "La fábrica Creátor" a un lafrabricacreator-portadaconcurso?

En realidad no fue para nada idea mía. Una amiga consiguió que le pasase el manuscrito y después de leerlo buscó las bases del concurso. Prácticamente me obligó a presentarme. Yo había escrito la novela sin ninguna pretensión, de hecho la había escrito para mi prima Marina que tenía por entonces trece años, y no confiaba en que tuviese oportunidades. Es difícil que la narrativa fantástica gane concursos de temática general.

 

"La fábrica Creátor" es el primer libro de una serie de tres, englobada bajo el título de Los Portales de Éldonon. ¿Cómo surge la idea de crear una trilogía enmarcada dentro del género fantástico?

En realidad es una tetralogía. Hay dos motivos fundamentales para escribir una historia dentro de este género, la primera es que soy una verdadera enamorada de la literatura fantástica, me gusta leer cosas que me ayuden a soñar. La segunda es que cuando le daba vueltas a la cabeza para descubrir cómo engatusar a Marina para que leyese, pensé que, en esa edad tan difícil que tenía, le hacía falta seguir manteniendo viva su imaginación más pura.

 

Me da la impresión de que en esta primera novela has querido reunir tus gustos o aficiones personales…

Bueno, aunque es la primera novela que veo publicada, no es la primera novela que escribo en este género. Supongo que de alguna manera cuando escribo canalizo todas esas ideas con las que disfruto, si no me gustase la fantasía me habría sido imposible escribir una novela así.

 

Te lo decía porque he creído descubrir referencias a la Saga Harry Potter: el grupo de aprendices que acuden a la Fábrica Creator tiene puntos en común con el grupo de magos compañeros o rivales de Harry, el diseño o funcionamiento de escuela tienen mucho que ver con los de Hogwarts y algunas situaciones también (las sospechas en torno a Andina y Mai, por ejemplo) ¿Las reconoces como reales? ¿Eres consciente de ellas? ¿Están puestas a posta?

Cuando leo narrativa fantástica siempre me fascinan los procesos de aprendizaje de los personajes, por ejemplo, en El suelo del ruiseñor de la saga La leyenda de los Otori disfruté sobremanera con los capítulos en que el protagonista estaba formándose. Con Harry Potter me pasa un poco igual, me encanta ver cómo crecen los personajes recibiendo estímulos durante el aprendizaje.

De todos modos reconozco que has encontrado más similitudes con esta saga de las que yo imaginaba que había. Sabía que era un riesgo enorme escribir sobre el aprendizaje de un chico en un mundo fantástico que, aunque sea el mundo de la imaginación y la creatividad, nos hace recordar al mundo mágico. Intenté separarme todo lo posible de los lugares comunes con Harry Potter, pero si quería reflejar un proceso de aprendizaje, no tenía más remedio que aceptar que habría cosas que no parecerían tan originales.

 

Pareces acudir también al Manga / Anime o el mundo de los Videojuegos como fuente de inspiración, por ejemplo: La liga Creador se asemeja un poco a La Liga Pokemon… Sin embargo, hay diferencias, no hay tanta violencia en los combates y se utiliza un bastante más la imaginación. Esto te lo comento no en plan peyorativo o negativo, considero imposible escribir un tipo de narración así sin tener algún tipo de influencia…

Cuando mi padre terminó de leer la novela dijo: "La pista de los combates de la Liga Creátor es el tatami de los combates de Goku".

El anime también ha sido una influencia, no puedo negarlo. La similitud con los Pokémon la descubrí más tarde, cuando un amigo leyendo el primer capítulo donde describía un combate me hablaba de ello.

Pero podríamos hablar de muchas más influencias, desde Platón a Tolkien, Barrie o Lewis Carroll. Todo está inventado ya. Pretender ser absolutamente originales es un absurdo. Cualquiera que haya leído lo suficiente o conozca un poco la historia de la literatura es consciente de ello.

 

A lo largo de la narración, una serie de bonitas ideas que dotan al libro de un enorme interés. En primer lugar, me gusta mucho que los padres de Carlos hayan ido preparándolo desde que era un crío para lo que va a venir a través de la narración de cuentos o historias fantásticas; es decir, estimulando, desarrollando o educando su imaginación.

Estaba un poco harta de que los protagonistas de cuentos, desde los cuentos tradicionales a los de Disney, tuviesen que ver a sus padres morir o alejarse para ser libres de vivir aventuras. Yo quería que la patriciagarciarojo1familia de Carlos fuese un apoyo incuestionable. Mis padres han espoleado siempre mi imaginación y mi creatividad, no podía dejar a Carlos sin esa vivencia.

 

Foto de Patricia García-Rojo en una librería ante una pila de su primer libro

 

¿Cómo definirías a Carlos?

Bueno, Carlos es un chico normal, es un chico feliz. Durante la novela vemos que es prácticamente incapaz de llevarse mal con nadie, de pensar mal de nadie. De hecho Marina se desespera con él por eso, por su tranquilidad y su confianza ciega en la bondad de las personas. Carlos no es demasiado brillante en sus creaciones, de hecho cuando gana un combate, por ejemplo, lo hace siempre con criaturas cómicas o divertidas. Carlos es un chico sencillo que está disfrutando de una aventura increíble y, aunque tiene un poder enorme que aún no conoce ni domina, eso no lo hace sentir diferente.

 

Me da la impresión que aunque Carlos es el protagonista, has querido que sea una historia coral… Cada uno de los miembros del grupo de aprendices tiene su importancia y su papel en la historia.

Verás, al escribir esta historia para Marina, la escribía también para unos niños que compartieron con ella y conmigo un campamento de verano en el que fui monitora. Trabajar con ellos me hizo darme cuenta de la importancia del grupo, de la importancia de los amigos. En La fábrica Creátor quería que todos tuviesen un lugar, no quería un protagonista principal y una larga lista de secundarios, cada uno tiene su papel en la historia y su momento de protagonismo.

 

Considero además este libro como un tratado excelente sobre creatividad. ¿Piensas que para inventar escenarios de fantasía es imprescindible poseer una determinada sensibilidad, como sugiere el instructor a los aprendices?

La sensibilidad para comprender el mundo es fundamental para la creatividad desde mi punto de vista. Tengo amigos artistas, músicos, actores, escritores, todos se enfrentan al mundo desde una perspectiva diferente, puedes ver su especial sensibilidad en su manera de trabajar y en su trabajo. Quizá el instructor de creación de espacios es un poco quisquilloso al decir que se necesita una "determinada sensibilidad", yo creo que cualquier tipo de sensibilidad es válida.

 

Además asegura que se necesita un enorme número de horas de silencio y un alto nivel de concentración. ¿Así es cómo te gusta escribir a ti también?

Bueno, las horas en silencio me cuestan porque soy muy impaciente, pero cuando estoy escribiendo cualquier interrupción me molesta enormemente. No soy capaz de hacer dos cosas a la vez y si tengo una idea en la cabeza y alguien viene a decirme que es la hora de comer, o bien no lo escucho, o bien le doy tres gritos…

  

Sergio, instructor de Modificación de lo Real, les enseña que aparte de la creación de espacios, criaturas terribles y objetos mágicos, deben aprender a modificar la realidad. ¿Cómo lo aplicas esto a tu propia creatividad?

Bueno, cada creador, cada artista, parte para trabajar de lo que ve a su alrededor, de lo que conoce. Creo que al desarrollar actividades artísticas nos estamos enfrentando a la realidad para cambiarla, para presentarla a los demás como nos gustaría que fuese o para criticar lo que no nos gusta de ella. Cuando escribo parto de lo que soy, de lo que tengo, de mis ideas e intento transformarlas para llegar a donde quiero.

 

También les explica que no se trata sólo de crear, sino que también deben aprender a querer y a cuidar sus propias creaciones. ¿De qué modo lo haces tú?

Si uno no mima su propio trabajo nadie va a hacerlo. Intento cuidar cada uno de mis textos, para mí son pequeños tesoros. Cuando escribo lo hago para mí, para expresarme, es una manera de respirar, por eso intento guardar todo lo que escribo, aunque sean pequeños cuentos o breves poemas.

 

¿Qué crees que aporta de novedad tu trilogía con respecto a otras más celebres o famosas?

Bueno, como te comentaba es muy difícil ser original a día de hoy, si algo aporta es la idea de que la creatividad y la imaginación nos dan las alas para soñar con un mundo mejor, la idea de que no hay que eliminar la imaginación de nuestras vidas cuando estamos creciendo o de que no hay que ver la creatividad como algo que toca sólo a unos pocos elegidos.

Mi historia al final es otra historia de aventuras, pero aquí los protagonistas sólo disponen de su imaginación para ganar.

 

¿Tienes escrita la Tetralogía entera ya o la irás escribiendo poco a poco?

Cuando comencé a dar vueltas a esta idea pensaba en Los portales de Éldonon en su totalidad. No sabía cuál de los cuatro libros iniciarían la saga, así que comencé a trabajar en todos a la vez y al final me decidí por escribir primero La fábrica Creátor. Los otros siguen en la carpeta dando grandes gritos para que comience con ellos.

 

¿Piensas detener entonces en algún título la serie o dependiendo de como vaya la cosa, has previsto continuarla quizá?

Pues la verdad es que la serie queda cerrada en el cuarto título tal y como lo pensé en un principio. Cuando creas un mundo como Éldonon sabes que serías capaz de estar escribiendo sobre él toda la vida, pero hay muchas más ideas en mi cabeza que luchan para tener una oportunidad. Creo que cuatro libros es más que suficiente.

 

Pues esto es todo, Patricia. Si deseas comentar alguna cosa más…

¡Que hacía años que no me enfrentaba a un examen tan completo como éste! Espero que disfrutéis leyendo La fábrica Creátor y que detrás del Portal encontréis a los niños que sois.

 

Muchas gracias y hasta pronto.

 

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