Anika entre libros

Entrevista a Luis Quiñones por "El retrato de Sophie Hoffman"

"Después de publicar esta novela, sigo sin saber qué es más hermoso, si leer o escribir"

Firma: Joseph B. Macgregor / Fotos cedidas por el autor / Julio 2008

 

Luis Quiñones Cervantes es un joven autor madrileño que ha visto publicada por fin su primera novela "El retrato de Sophie Hoffman", un hermoso ejercicio literario de mixtura de géneros e indagación en el pasado. Así a lo largo de los capítulos, el autor (narrador en tercera persona) va mezclando diferentes tonos expositivos - el ensayo histórico-literario, la novela de género policiaco o detectivesco, la intriga psicológica, el poemario, el drama sentimental, etc. - que no aparecen simultáneamente sino que conviven todos a la vez de manera suave, sin estridencias, sin que se noten las costuras; es decir cada una de estas opciones narrativas aparecen fuertemente soldadas, sin fisuras aparentes. Una hermosa e interesante novela sin duda alguna.

 

 

ENTREVISTA

 

Luis, en tu Blog "Autobiografía por escribir" realizas un curioso experimento literario que llamas "autobiografía". Me gustaría que cuentes a nuestros lectores en qué consiste esta experiencia.

En realidad, el blog surge como una necesidad: la de dar a conocer lo que uno escribe. Qué duda cabe que Internet ha modificado radicalmente la escritura y el hecho literario. Además era una forma sencilla de publicar sin que medie otro interés que el que le pueda suscitar a los lectores. "Autobiografía" es una excusa literaria. Escribir, al fin y al cabo, es siempre escribir sobre lo que somos, y a mí me interesaba indagar en ello, con la conciencia de que todos somos algo que otros nos han dejado prestado.

Las fotografías que lo ilustran son fotografías que rescato del olvido Quinones -sophie(bisabuelos, abuelos, padres, familiares lejanos…), precisamente para eso: contar las historias de los que nos precedieron para comprender, sobre todo, nuestros defectos.

 

La posible Sophie Hoffman

 

En el blog aparecen varias entradas en la que aparecen las fotos de Sophie Hoffman, Pedro Torrente Santos, René Daudet ¿Son estos personajes personas que existieron en la realidad o son seres de ficción que surgen a partir de unas fotografías?

Sinceramente, creo que existen. Y digo "creo" porque si no existen, merecen existir. Las fotografías ilustran lo que pudieron ser, no lo que son. Me gustaba la idea de revivir emociones a través de los retratos antiguos; pensar que algo queda de esos protagonistas en los blancos y negros de cada fotografía. Imaginación y realidad son los mundos necesarios en los que se mueve cualquier escritor. Y no está mal de vez en cuando confundirlos.

 

¿Cuánto tiempo te llevó la realización de esta tu primera novela El retrato de Sophie Hoffman?

Nueve meses de escritura bastante continua y algún tiempo más de documentación, la que exigía toda la parte histórica de la novela. Por mi trabajo, es difícil encontrar tiempo para dedicárselo a la escritura. No vivir de la literatura exige restarle muchas horas al sueño. Pero, en fin, las noches son un interesante lugar de reunión del que escribe con sus personajes.

 

"El retrato de Sophie Hoffman" es una narración que parece surgir de una mixtura de géneros…

La novela es un género en el que cabe todo. Creo que el género narrativo es un género abierto y he pretendido ejercer esa "tolerancia" que permite la novela para mezclar novela negra, novela histórica, la biografía, la reflexión… e incluso la poesía. No tengo demasiada fe en las catalogaciones, y muchos de los escritores que admiro, desde Pío Baroja a Max Aub, pasando por Galdós, Muñoz Molina o Llosa, han sabido moldear el género, para adaptarlo a sus necesidades como escritores. Pienso que incluso esta novela debe mucho al cine…

 

En la novela parece que hay un interés especial por tu parte de retratar a aquellos que no aparecen en los manuales, a los que la Historia con mayúsculas no prestó ninguna atención cómo sucede con Pedro Torrente, poeta olvidado de la Generación del 27 o René Daudet, pintor cubista que perdió su talento por el desamor; en definitiva: una galería de perdedores y olvidados.

Cierto. Es una de las claves, tanto de mi página en Internet, como de la propia novela: la historia como resultado del anonimato. Los personajes, motivados y condicionados por sus circunstancias personales y por sus pasados, actúan de un modo concreto y por ello son capaces de cambiar el curso de la historia de España. En mi blog también abordo este problema. La memoria de los excluidos forma parte también del pasado, y recuperarla nos dota de una identidad que no podemos olvidar si queremos explicar lo que somos.

 

A lo largo de la narración, se apuntan varias ideas profundamente motivadoras, al menos para mí. Por ejemplo, antes de conocer a Sophie, Pedro Torrente escribe versos rimados. Cuando vive su historia de amor con ella, compone en verso libre.

Me interesaba, en lo que respecta a la vida del poeta Torrente Santos, establecer vínculos entre su biografía y su obra. Era una forma verosímil de trazar su propia evolución poética y de reflejar las relaciones posibles entre vida y obra. Necesitaba mostrarlo de algún modo y la irrupción amorosa necesariamente tenía que apreciarse en su poesía. El verso libre es siempre una transgresión de las convenciones poéticas, igual que la relación del poeta con esta mujer, una ruptura de normas morales Quinones -pedrotorrentesantospara la época, que necesariamente tenía que verse en el modo en que el escritor concebía su propio mundo poético.

 

Segundo personaje, por la izquierda, el presunto Torrente Santos

 

¿Cómo definirías a los cuatro personajes principales de la historia?

Son cuatro personajes que huyen de su propio pasado. Los cuatro protagonistas quieren dejar de ser lo que han sido y esto provoca el problema de las identidades que fundamenta toda la novela, y que implica una serie de consecuencias no tanto individuales como colectivas, que afectan a la historia de España.

 

Desde mi punto de vista, los cuatro poseen una profunda carga psicológica y sobre todo UNA HISTORIA (o biografía) personal y sentimental, aspectos estos que los dotan de una enorme ternura y autenticidad.

No pensé, cuando escribía esta novela, que los personajes fueran sólo personajes. Pensé en ellos como personas. Y todas las personas arrastramos lo que fueron antes otros y lo que nosotros mismos hemos sido. De ahí la importancia que doy a la "prehistoria" de los protagonistas. Aunque parezca una paradoja, no hay vida si no hay pasado.

 

El pasado tiene también un peso específico en cada uno de ellos…

Por supuesto. Pasado individual y colectivo. ¿Acaso se puede entender algo sin echar la vista atrás? Continuamente en la novela sobrevuela el pasado de los protagonistas. Cada uno es el resultado de un proceso de cambio, hasta que azarosamente los cuatro terminan compartiéndolo, formando una misma historia, siendo mutuamente imprescindibles en sus propias biografías.

 

Aunque quizá el más interesante o atractivo sea el de Sophie Hoffman, la mujer a través de la cual giran el resto de personajes… ¿No crees que la has dibujado "demasiado perfecta"?

Bueno, quizás esta mujer responda a un tópico cinematográfico. Y pienso en películas como "Gilda" o "Casablanca": mujeres en apariencia Quinones -renedaudetindependientes, de caracteres fuertes, que esconden una fragilidad siempre seductora.

 

Y, finalmente, René Daudet

 

¿Por qué crees que cuando Sophie desaparece de la vida de sus amantes, sufren una crisis de inspiración creativa?

Si yo me hubiera casado con Sophie Hoffman y después me abandonase, me hubiera pasado lo mismo…

 

¿Por qué optaste por un narrador en tercera persona, que además parece saber siempre más cosas de los personajes que participan del conflicto?

El narrador en tercera persona es, como el género narrativo, flexible. Da la información que considera oportuna. Ejerce también la labor de un investigador filológico y por supuesto sabe todo lo relativo a las vidas que se cuentan. La omnisciencia nos hace a los escritores dueños de los secretos que los lectores tienen que ir descubriendo.

 

¿Es "El retrato de Sophie Hoffman" una historia de amor Luisquinones1básicamente o piensas que es una reducción demasiado simple?

No es solo una historia de amor. Sería más correcto decir que la novela es "también" una historia de amor. Qué duda cabe que alrededor del triángulo amoroso se genera gran parte de las situaciones, pero no es tanto el amor el motor de la historia como las pasiones que nos mueven y los mundos interiores de los protagonistas.

 

¿Por qué crees que los lectores deben acercarse a tu novela?

Tengo que admitir que a medida que escribía la novela no tuve demasiado en mente a los lectores, ni siquiera pensé en que podría tenerlos algún día. Después, cuando vi la novela convertida en libro sí que pensé en ellos. Y pensé en que si algo podría aportarles es una modesta huida del convencional y simple lenguaje que impera en la narrativa actual. La novela se escribió con "intención literaria" y contar con la inteligencia del lector es algo que, no puedo evitarlo, me seduce.

 

Pues esto es todo Luis… Si quisieras añadir algo más…

Una nota al margen: después de publicar esta novela, sigo sin saber qué es más hermoso, si leer o escribir.

 

Muy amable. Muchas gracias.

Gracias a ti, y a los lectores, que tan bien están acogiendo la novela.

 

Luisquinones -opiniones

  

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