Anika entre libros

Entrevista a Care Santos por "Dos Lunas"

"No basta con contar un cuento, hay que aspirar a generar reflexión, una cierta toma de posiciones por parte del lector"

Firma: Anika Lillo / Foto cabecera: Javier Calbet / Fotos: Agencia Kéryx / Diciembre 2008

 

Care Santos es, a día de hoy, madre de tres hijos y una escritora muy productiva. Esta imparable ganadora de premios literarios, nació en Mataró, Barcelona, en 1970, y estudió Derecho y Filología en la Universidad de Barcelona.

Desde muy joven trabajó como periodista, primero en el hoy desaparecido Diari de Barcelona y más tarde en muchos medios nacionales y extranjeros. Actualmente, y desde hace años, es crítica literaria en El Cultural, suplemento del diario El Mundo.

En 1992 fundó la Asociación de Jóvenes Escritores y ha impartido gran Doslunas -portadacantidad de talleres literarios.

Care Santos es ganadora de multitud de premios literarios: Ciudad de Alcalá de Narrativa (1995), Ana María Matute de cuentos (1998), Ateneo Joven de Sevilla (1999), Gran Angular en catalán (2000), Edebé (2003), Alfonso de Cossío de libros de cuentos (2003), Gran Angular de Literatura juvenil (2004) o el Alandar de literatura juvenil (2005). Ha publicado una treintena de títulos entre novelas, libros de relatos, novelas breves dirigidas a lectores jóvenes y otros no tan jóvenes. También ha sido traducida en Italia, Brasil, Portugal o Lituania.

En su página web oficial, además, tiene un apartado donde sugiere a profesores algunos títulos de sus libros con propuestas de trabajos para el alumnado, y se presta a colaborar con ellos en lo que necesiten.

En esta entrevista hablaremos de su último libro de Literatura Juvenil (o infantil, eso dependerá siempre de la edad mental lectora del niño porque entre nuestros pequeños tenemos auténticos devoradores de buena literatura juvenil que todavía no han cumplido los diez años), titulado "Dos Lunas" (Montena, 2008), un auténtico ejercicio de fantasía y acción, sacrificios de amor y viajes en el tiempo, donde los mellizos y los gemelos son parte importantísima en la trama para la salvación de un mundo futuro muy oscuro. Fantasía y valores unidos de la mano en una trama complicada, bien hilvanada y acabada, y, no obstante, de sencilla lectura.

El 2008 lo termina, además, con otro libro publicado, esta vez un thriller, titulado "Hacia la luz" (Espasa)

 

 

ENTREVISTA

 

Care, este es el primer libro tuyo que leo, pero tú tienes lectores seguidores de tu obra ¿en qué se diferencia (o en qué se parece) "Dos Lunas" del resto?

En el fondo, creo que si eres honesta contigo misma siempre estás escribiendo la misma novela, por mucho que escojas un escenario futurista o uno realista. Siempre hay determinados ingredientes básicos, marca de la casa. Mis básicos son: ritmo trepidante, conflictos -a veces graves- de relación entre los personajes, algún que otro personaje relleno de sorpresa, un final meditado y realidad -documentación, historia…- mezclada con la ficción.

El tipo de novela que me gusta leer y que aspiro a escribir es aquella que se cimienta sobre una historia sólida, pero que aporta algo más. No basta con contar un cuento, hay que aspirar a generar reflexión, una cierta toma de posiciones por parte del lector. Y creo que esta aspiración es común a todo lo que he escrito, sin excepción. Por supuesto, también Caresantos2a Dos Lunas.

 

A los escritores de LIJ suelo preguntarles por ese fino hilo que separa la lectura juvenil de la lectura para adultos (que no está etiquetada, por cierto). Nuestras edades indican que tanto para escribir como para leer, esta etiqueta es ya casi inexistente.

Todo está etiquetado. También tú y yo. Las etiquetas orientan a algunos lectores, pero es inevitable que espanten a otros. Por fortuna, cada vez hay más lectores que saben lo que quieren y lo que pueden encontrar, más allá de las etiquetas. Los que más desatienden estos mandatos del editor son, por fortuna, los jóvenes. Son listos.

 

No sé si estarás conmigo en que muchas veces la LIJ apenas se diferencia por tener un lenguaje más sencillo pero unas tramas complejas y trabajadas que requieren la concentración y atención del joven lector…

La literatura para jóvenes no debe hacer concesiones al lector, sino presentarle retos. Sólo así logrará captar su atención. Por otra parte, el lector de más de 14 años no necesita en absoluto que alguien venga a dárselo todo masticado, ni que se lo expliquen todo, ni que utilicen un lenguaje fácil.. Todo eso son tonterías.

Lo único que necesita el lector adolescente es un autor dispuesto a seducirle, a hacerle soñar, participar, pensar, conocer el lado oscuro del mundo a través de las ficción… Y, desde luego, que no le trate con condescendencia, ni como si fuera tonto. He aquí una regla de oro: si no eres capaz de mirar a los ojos de tu lector y verle como un igual, nunca escribas para jóvenes.

 

Hablemos de "Dos Lunas". Es un libro con un ejército de personajes muy interesantes: mellizos y gemelos. ¿Por qué los elegiste?

Era tentador echar mano de unos personajes con semejante tradición a sus espaldas. Los mitos, las leyendas, el imaginario colectivo han hecho de los gemelos seres rodeados de un halo de magia, desde siempre.

En los campos de concentración nazis, los oficiales de las SS salvaban la vida de las mujeres que parían gemelos, porque los consideraban algo así como sagrados. Como narradora, me considero inserta en una tradición que me gusta no desatender, sino todo lo contrario. Me encanta rendirle homenaje de vez en cuando. No podemos olvidar que de ella venimos. Y que es de lo más rico que tenemos.

 

En tu libro hay varios simbolismos, háblanos de algunos: El color blanco, la lechuza, el signo del infinito… ¿Qué representan?

La lechuza es una criatura de una ambivalencia fascinante. Para algunas culturas representa lo funesto y para otras, la fortuna. Los romanos la relacionaban con un ser de las profundidades, para los mexicanos sigue perteneciendo al reino de los muertos, para las culturad nórdicas, en cambio, es casi un ser celestial.

En mi novela tiene carácter positivo, pero sin olvidar que representa a la madre de los protagonistas, que fue brutalmente asesinada. Sigue siendo un animal ambiguo, que pertenece al mismo tiempo al mundo de los vivos y de los muertos.

 

Has publicado la vida de Eilne, Senda, Jan y Níe añadiendo un número a sus capítulos ¿lo escribiste así o después de escribir la historia la reorganizaste?

Una novela como esta no puede escribirse en un orden distinto a aquel en que la va a leer el lector. El planteamiento formal de una historia es lo bastante importante para no dejarlo sujeto a causas tan extravagantes Caresantos1como una ordenación final. Hay que premeditarlo de entrada o el suspense no funcionaría.

Mis novelas están trazadas, de principio a fin, y mis esquemas incluyen el orden de los capítulos, el nombre de cada uno y los contenidos concretos, antes de comenzar a escribir la primera línea. Es la única manera de tenerlo todo bajo control, de llegar al final sin grandes sobresaltos y -lo más importante de todo- de prever un final que no decepcione.

En realidad, en una novela casi todos los planteamientos formales se encaminan al final, que debe estar a la altura. No podemos engañar al lector con finales flojos, improvisados. Sería una estafa que no se merece.

 

"Dos Lunas" habla de presente, pasado y futuro, y el futuro que nos presentas es terrible. ¿Por qué los héroes de esta novela, los que salvarán ese futuro insostenible, son los únicos que no saben que lo son?

Porque el futuro del mundo, tal y como hoy lo conocemos, está también en manos de gente anónima. Cada uno de nosotros tiene una porción de futuro en sus manos. Los jóvenes, tienen una porción más grande. Son muy parecidos, de hecho, a los protagonistas de esta novela.

 

Nuestros personajes hacen -bajo mi punto de vista- un par de viajes al pasado muy interesantes, uno de ellos lo hacen Rea y su hermana. Otro es el de número 5. En ambos, existe la posibilidad de las paradojas, pero en "Dos Lunas" esto está controlado por Care Santos ¿no?

Es mi trabajo. Hacer que los personajes vuelen, pero siempre hasta donde yo se lo permita, claro. Nunca he entendido a esos colegas a quienes se les insubordinan los personajes y las novelas les llevan hacia no sé qué derivas. Será que a mí la marea, en una novela, nunca me lleva a ningún lugar interesante. Por eso superviso hasta el mínimo detalle.

Con respecto al viaje de Rea y su hermana, debo decirte que es mi pasaje preferido de esta novela, y me parece un planteamiento sugerente para las -y los también, espero- jóvenes que lean el libro y para cualquier mujer que se lo plantee. Si hubiéramos tenido la oportunidad de elegir a cualquier personaje de la historia, ¿quién nos hubiera gustado que fuera el padre de nuestros hijos? Las adolescentes se divierten mucho cuando les planteo este juego. En la novela, Rea y su hermana eligen a Tycho Brahe, un astrónomo del siglo XVI que fue todo un personaje. Me divertí mucho recreándole en la novela, y también documentándome para hacerlo. Me alegro que también los lectores se diviertan ahora con ese pasaje.

 

Por cierto… de poder viajar en el tiempo ¿a qué época iría Care Santos y qué haría?

No iría demasiado lejos. Viajaría, por ejemplo, al día de la boda de mis abuelos. Me sentaría a la mesa con mis bisabuelos y charlaría con ellos, y con mis abuelos, durante dos o tres horas.

 

Cuando imaginaste la grieta (esa puerta al pasado y al futuro) ¿veías en tu mente algún sitio real?

Para mí, la novela tiene localizaciones muy concretas, aunque no se especifican ni tienen ninguna importancia para los lectores, que pueden Caresantos3situarla donde prefieran (y esa es la gracia).

Yo comencé a imaginar esta historia en el castillo de Turégano. Es una población con la que tengo relación personal, muy estrecha. Aquellas almenas me sugirieron el cautiverio de Eilne. También el entorno me sirvió para situarla en su vida: los trigales… los pinares… La ermita en la que me basé está en Segovia, y para mí toda la geografía de la novela es castellana.

Pero, insisto: da lo mismo. Puede ser cualquiera. Una novela es el territorio de la imaginación, no de lo concreto. No es una película.

 

Care, los niños protagonistas son chicos valientes y decididos, pero no siempre, especialmente cuando tienen miedo. Cuando se les da la información a los que serán los héroes de "Dos Lunas" ¿desaparece totalmente el miedo o se incrementa?

Creo que mis personajes son humanos, y tienen reacciones propias de seres humanos: Temen, se inquietan, dudan, se equivocan. Me parece mucho más interesante que sean así que de cualquier otra forma. Una vez saben que tienen algo que hacer, una misión que llevar a cabo, son responsables. Un poco como otros chavales que conozco, cuando se enfrentan a grandes retos. El reto les hace más maduros, por sí mismo.

 

Gemelos y mellizos se sentirán más identificados con Eilne y Níe, sin embargo veo a Jan como una vacuna. Has escrito un libro donde cualquier niño puede sentirse identificado…

Ocurre a menudo en la vida: la sorpresa te la da quien menos te lo esperas. Es un modo de decir que todo el mundo puede depararnos una gran sorpresa, que la solución puede estar en manos de cada uno de nosotros, que todos somos importantísimos, interesantísimos… sólo necesitamos encontrar los ojos que sepan verlo. Jan es todos y cada uno de los lectores, por supuesto. No creo que les cueste identificarse con él, en efecto. No negaré que esa era la idea.

 

Care, háblales a los lectores de Géminis, como lugar, como punto mágico…

Es una gran fortaleza en mitad de un mar helado. Tiene la misma forma que el signo de infinito y fue construida por Lullus Illuminatus, desgarrado de dolor, con la intención de recuperar a su hermano muerto.

No existe nada parecido salvo en mi imaginación, claro está, pero la he imaginado tanto que ya podría decir que he estado allí muchas veces, que conozco cada rincón de ese fantasmagórico lugar.

El entorno en el que se ubica, por el contrario, sí existe, y está más al norte de Islandia, más al norte todavía de la isla de Grimsey, por donde atraviesa la línea del Círculo Polar Ártico. Estuve allí hace algo más de un año. Es un lugar inhóspito, fantasmal e inhabitable, donde era tentador imaginar que ocurría algo portentoso.

 

En tu historia también existe una especie de Gran Hermano que todo lo ve, un dictador que aterroriza ¿tuviste en mente a alguien? ¿podría ser un personaje creado a base de varios reales?

Si se nos preguntara por dictadores totalitarios e idiotas, todos tendríamos alguno en la cabeza. Quise huir de modelos concretos, eso sí, y centrarme en el sin sentido de los totalitarismos.

La novela presenta un mundo yermo, arrasado, sí, pero en más de un sentido. Ese dictador ha conseguido arrasar la cultura, someter a la gente gracias a la ignorancia. No hay que ir demasiado lejos para encontrar ejemplos muy reales de lo mismo, como bien observas. Y tiene que ver con algo que hemos dicho ya: no basta con urdir una historia que enganche. Tiene que haber algo más. Reflexión, preguntas.

Yo me pregunto cuando escribo qué clase de gente somos, qué clase de mundo hemos construido, qué solución tienen nuestros problemas. Me gustaría que el lector también se lo preguntara. Nigro Vultur, el dictador de mi novela, cumple ese cometido.

 

Y dejas caer algo que muchos solemos decir acerca de que las dictaduras sólo quieren gente ignorante. Cuéntales a los jóvenes lectores cómo de real es esta afirmación y por qué es tan importante la cultura.

Imaginé para Dos Lunas el peor mundo posible. Un mundo arrasado, como ya he dicho, en muchos sentidos. Supongo que no concibo nada peor que un mundo sin conocimiento, sin cultura, sin libros, donde la gente ya hace décadas que dejó de aprender a leer… ni más ni menos el mundo de la novela. Un horror. No quiero imaginar nada igual. Sería un lugar horrible. Sé que muchos lectores se horripilarán nada más de imaginarlo.

 

Care, yo sé que "Dos Lunas" (Ed. Montena) no es tu único libro aparecido este año; ha salido también "Hacia la luz" (Ed. Espasa-Calpe). Háblanos de él para terminar la entrevista sin saltarnos la actualidad de tu obra.

Hacia la luz es un thriller que aborda el debate de la eutanasia como trasunto. El protagonista es un doctor de enorme reputación, que no es en absoluto lo que parece. Lo descubrirá Miren, la nueva gerente de su clínica, antes de enamorarse de él. Ha sido una novela complicada de escribir, pero que me ha reportado ya enormes satisfacciones. Creo que Ángel Febles, su protagonista, es mi mejor personaje. Y uno de los más antiguos, porque me anda rondando desde hace unos doce años. ¡Por fin le he encontrado ocupación!

 

Muchas gracias por todo Care, a ver si tenemos ocasión de hablar de otros libros tuyos. Si quieres decir algo más es tu momento.

Andaré por aquí. No me perdáis de vista. Sin vosotros, no sería lo mismo.

 

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