Anika entre libros

Disparos a Lorca

Ficha realizada por: Darío Luque
Disparos a Lorca

Título: Disparos a Lorca
Título Original: (Disparos a Lorca, 2026)
Autor: Rafael Ruiz Pleguezuelos
Editorial: Villa de Indianos


Copyright:

© 2026, Rafael Ruiz Pleguezuelos
© 2026, Francisco Morales Lomas (del estudio preliminar)
© 2026, Villa de Indianos (de la edición)

Edición: 1ª Edición: Abril 2026
ISBN: 9791399168808
Tapa: Blanda
Etiquetas: Andalucía crítica literaria poesía ensayo generación del 27 literatura española símbolos teatro miscelánea Granada García Lorca estudio literario
Nº de páginas: 128

Argumento:

La figura de Federico García Lorca ha quedado atrapada con frecuencia entre la fascinación biográfica y una sucesión de tópicos que, paradójicamente, han terminado por alejarnos de sus poemas y de obra dramatúrgica. En "Disparos a Lorca", Rafael Ruiz Pleguezuelos propone un regreso hacia esta figura -y, por supuesto, también hacia su obra- desde una tierna y sincera admiración. A través de sesenta y ocho textos breves, escritos a modo de resonancias y evocaciones, el autor recorre algunos de los grandes símbolos y obsesiones del universo lorquiano -el duende, la muerte, el deseo, Andalucía, la infancia, la música o el color verde- para reivindicar la vigencia de una escritura que sigue interpelándonos con la misma intensidad que hace un siglo.

Un libro apasionado y contagioso que invita a leer a Lorca de nuevo, dejando a un lado el ruido del mito para escuchar, una vez más, la fuerza intacta de su voz.

 

Opinión:

 

Resulta impensable acudir hoy a una librería española y no encontrar -ya no digo entre sus estanterías, sino expuestas en el aparador o en la mesa de destacados- una o varias novedades sobre Federico García Lorca. Pocos autores han generado una bibliografía tan vasta como la que concentra el autor granadino, cuyas obras siguen reeditándose año tras año (se pueden encontrar en Austral, en Cátedra, en Akal, en Galaxia Gutenberg, en Debolsillo…) y cuya vida sigue también suscitando una atención persistente, como la que ha llevado a Ian Gibson a escribir una monumental biografía del autor, resumida luego como "Vida, pasión y muerte de Federico García Lorca" (1998). En los últimos meses, por cierto, se ha sumado a esta bibliografía "No te olvides de escribir. La familia García Lorca en sus cartas", editado por Víctor Fernández, y ahora "Disparos a Lorca", de Rafael Ruiz Pleguezuelos, que propone una aproximación deliberadamente personal y apasionada al poeta granadino. Novelista, dramaturgo (recomiendo encarecidamente sus obras "Trenes que pasan", "Camino de carnaval", y "La verdad del instante", editadas por Villa de Indianos), aforista y colaborador habitual de esta misma página, Ruiz Pleguezuelos se acerca a Lorca desde la gratitud y la admiración, pero también desde la convicción de que el exceso de ruido biográfico y mediático ha terminado por alejarnos de aquello que verdaderamente importa, que no es sino la potencia intacta de sus poemas y de su teatro.

El propósito del libro, según confiesa el autor en el prólogo, no es otro que "celebrar a Lorca como fuente inagotable, como legado inmenso, en agradecimiento a todo lo que me ha dado como escritor y persona". Esta declaración de intenciones atraviesa las setenta y ocho piezas breves que componen el volumen, en las que Ruiz Pleguezuelos se desprende de todo academicismo y nos ofrece una hermosa invitación a revisitar el universo lorquiano, con nuevas claves para disfrutar de esa lectura. De hecho, el propio autor reivindica en el prólogo una aproximación menos filológica y más emocional, capaz de devolver al centro del debate la potencia de los textos frente a la inercia de los tópicos que con frecuencia aparecen asociados a la figura del poeta de Fuente Vaqueros (como el episodio de su muerte, su ideología política o su orientación sexual, que entre las páginas del presente libro apenas aparecen mencionadas, sin llegar a ocupar el espacio protagónico, que corresponde a la literatura).  

Lejos de cualquier voluntad sistemática, el autor dedica algunas de las estampas -él las llama "disparos"- del libro a los grandes símbolos y obsesiones del universo lorquiano, como la trágica luna, el color verde, el agua estancada y los caballos que se alejan al galope. No necesita ni siquiera construir un discurso cohesionado que nos lleve de una idea a otra, porque el lector, conocedor de buena parte de ese universo simbólico, es capaz de relacionar sin mucho esfuerzo el gusto de Lorca por las nanas y su conferencia "Canciones de cuna españolas" con la tragedia de las mujeres estériles en la Andalucía lorquiana, por poner un caso. Otras páginas del volumen nos ofrecen una síntesis sobre su teoría del duende, y también sobre el origen lírico de "Mariana Pineda", e incluso se acerca el autor a la figura de Margarita Xirgu, cómplice de la dramaturgia lorquiana.

Especialmente sugerentes resultan las páginas dedicadas a la religiosidad del poeta, a su resistencia a ser etiquetado como surrealista o a la progresiva transformación del autor en un "mito-muñeco" que amenaza con eclipsar la verdadera dimensión de su obra. Además, quienes hemos leído con atención los ya clásicos estudios de Álvarez de Miranda o de Andrés Soria Olmedo, magníficas puertas de entrada al universo lorquiano, encontramos también en "Disparos a Lorca" pequeñas píldoras que nos invitan a redescubrir aspectos de su obra que no por conocidos dejan de ser magnéticos: por ejemplo, el mito de la esterilidad, que atraviesa buena parte de su teatro, o la significación del verde en ese poema tan hermoso que es el "Romance sonámbulo". Por si esto fuera poco, a lo largo del libro asistimos también a una procesión de voces -entre ellas, las de María Zambrano, Carlos Edmundo de Ory y Pablo Neruda- que arrojan luz sobre distintos aspectos de la obra de Lorca. Y, sin embargo, el mayor acierto del libro consiste quizá en recordarnos que ninguna interpretación, por sugerente que sea, puede sustituir la experiencia irrepetible de leer a Federico García Lorca en su propia voz. No es casual que Ruiz Pleguezuelos reserve para las páginas finales la reproducción de la deslumbrante descripción de la luz en el monasterio de Silos, extraída de "Impresiones y paisajes"; un fragmento que basta por sí solo para comprender que, más allá del mito y de las disputas críticas, la verdadera revelación sigue aguardándonos en la intensidad intacta de su escritura.

 

Darío Luque

 

 

 

Frases de esta opinión pueden utilizarse libremente en otros medios para promoción del libro, siempre que no se varíe y se mencionen al autor de la misma y al medio anikaentrelibros.com

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