Anika entre libros

Muerte con pingüino

Ficha realizada por: Déborah F. Muñoz
Muerte con pingüino

Título: Muerte con pingüino
Título Original: (Smert' Postoronnego, 1996)
Autor: Andrei Kurkov
Editorial: Blackie Books


Copyright:

© de la ilustración de cubierta: Olga Capdevila

© de la fotografía del autor:  Regine Mosimann / © Diogenes Verlag

© del texto: 1996, Andrej Jurkow / ©1999, 2000, Diogeners Verlag AG, Zúrich

© Blackie Books S. L. U., 2018

Traducción: Atalaire (Mario Grande y Mercedes Fernández)
Edición: 1ª Edición: Enero 2018
ISBN: 9788417059460
Tapa: Dura
Etiquetas: novela, absurdo, espías, mafia, URSS, humor negro, pingüinos, mascotas, conspiraciones, literatura rusa
Nº de páginas: 288

Argumento:

"Muerte con pingüino" tiene como protagonista a Viktor, un escritor frustrado al que le dejó su novia y que, para combatir la soledad y la depresión, se hizo cargo de un pingüino cuando los del zoo comenzaron a deshacerse de los animales pequeños. Aunque no es el compañero ideal, porque tiene tendencias depresivas.

Las cosas parecen cambiar cuando consigue un trabajo: crear esquelas de personas que aún están vivas. Parece sencillo y se le da bien, pero pronto comienzan a hacerle exigencias sobre qué frases debe meter y empiezan a morir en extrañas circunstancias los personajes de los que escribe...

 

Opinión:

 

"Muerte con pingüino" es una novela fresca, aunque no tan divertida como cabría esperar con un animal como ese de por medio. Tiene un toque de humor negro y es todo ligeramente absurdo aunque, en realidad, no tiene mucho que contar, salvo la triste vida de un tipo bastante anodino con una mascota estrafalaria que se ve envuelto en una trama de conspiraciones políticas y mafiosas sin enterarse o haciendo que no se entera de lo que está pasando. En todo momento se deja llevar por la inercia de cada situación en la que se ve envuelto y solo parece interesarse, y no de una manera especialmente profunda, por su pingüino. Ni siquiera reacciona cuando tiene que hacerse cargo de una niña que no es suya o cuando empieza una relación, entre otras cosas, y parece que todo lo hace por deber más que por compasión o afecto. Además, de alguna manera ese trabajo tan sospechoso se convierte en algo necesario para él, porque cada vez que le dan vacaciones para que se calmen las aguas se siente aburrido y vacío, siendo lo único que parece llenarle.

Andrei Kurkov le ha dado una cierta carga política, ya que todo esto se desarrolla en un momento de profunda agitación y cambios en el país, fruto de la caída de la Unión Soviética, y se da a entender que la labor que está realizando, sin saber exactamente por qué, se debe a que ciertos grupos deseaban hacer justicia por su cuenta, ya que la justicia oficial no funcionaba por los cauces que debería. No obstante, todo se menciona por encima ya que a Viktor parece resbalarle todo y no se preocupa por enterarse de lo que ocurre a su alrededor, de modo que resulta más que difícil sentir implicación tanto con el protagonista como con su situación y la de su país en general. La niña y su niñera parecen vivir también en un mundo aparte y, al final, el único por el que sentí interés era el pingüino, cuyo destino no conocemos en esta novela porque acaba de forma bastante brusca, dejando pie a una secuela.

En definitiva, es un libro entretenido, con cosas absurdas, pero no divertido, y con una trama que sería más interesante si el insulso protagonista se molestara en implicarse un poco y sintiera curiosidad.  

Déborah F. Muñoz

 

 

Frases de esta opinión pueden utilizarse libremente en otros medios para promoción del libro, siempre que no se varíe y se mencionen al autor de la misma y al medio anikaentrelibros.com

¿Te ha gustado? Compártelo:

Comentario de los lectores:

Publicidad

Anika entre libros
Actividad subvencionada por el Ministerio de Cultura
Ministerio de cultura