Anika entre libros

La película de la vida

Ficha realizada por: Lidia Casado
La película de la vida

Título: La película de la vida
Título Original: (La pel.lícula de la vida, 2017)
Autores: Maite Carranza, Iratxe López de Munáin
Editorial: SM
Colección: Barco de Vapor,Serie Roja


Copyright:

© Maite Carranza, 2017

© Ilustraciones: Iratxe López de Munáin, 2017

© Ediciones SM, 2017

Traducción: Maite Carranza
Ilustraciones: Color
Edición: 1ª Edición: Abril 2017
ISBN: 9788467592702
Tapa: Blanda
Etiquetas: familia, amistad, superación, cine, crisis financiera, marginación, libros ilustrados, libros premiados, literatura española, realismo, 10 años, 11 años, 12 años, 13 años, literatura infantil, pobreza, colegio, depresión, crecimiento, desahucios, multiculturalidad, madres e hijos, hermanos, optimismo
Nº de páginas: 208

Argumento:

Olivia ve cómo su vida se desmorona cuando la crisis económica se ceba con ella y su familia. Así, comprobará lo fácil que es perder lo que uno daba por seguro (la casa, el colegio, los amigos y hasta la atención y los cuidados de una madre) y descubrirá que en los peores momentos toca empezar de cero pero seguir remando.

Eso sí, nunca se está solo en el camino y siempre hay alguien dispuesto a echarnos una mano, si somos capaces de pedirlo y de aceptarlo.

 

Opinión:

 

Maite Carranza ganó en 2016 el premio El Vaixell de Vapor con esta novela cruda y realista pero tan necesaria como verdadera. Una novela que ahonda en lo fácil que es perder lo que consideramos seguro y en cómo hacer frente a la adversidad.

Una de las cosas que más me ha gustado de cómo la autora afronta el tema de la crisis económica que alcanzó su punto más crítico hace unos años es la franqueza con la que lo hace. A veces los adultos sobreprotegemos a los más pequeños y tratamos por todos los medios de ocultarles una realidad que está ahí y que, por desgracia, en ocasiones se nos cae encima como una losa. Es lo que hace la madre de la novela al principio: inventa juegos con los que justificar ante sus hijos que les han cortado la luz o que no tiene dinero para ir pagando las facturas.

No digo que esas ficciones no sean necesarias en determinadas edades (y, de hecho, Carranza aborda este tema también de forma magistral gracias a los dos hijos protagonistas, Olivia y Tim, de edades bien diferentes). De hecho, el optimismo que es capaz de mostrar la madre es tan fascinante como el del protagonista de "La vida es bella", que sabe sacar fuerzas de flaqueza para que su hijo (sus hijos, en esta novela) mantenga una normalidad que está lejos de ser real. Pero también es verdad que Olivia sospecha y que se siente hasta ofendida cuando descubre la verdad; que ese optimismo termina pasando factura a una madre que acaba con una depresión aguda; y que esa forma de entender la vida (junto con el orgullo o la inconsciencia) también hacen que sea vea sola y desprotegida cuando si hubiera pedido ayuda podría haber conseguido algo de apoyo.

Y ese es, precisamente, uno de los mayores dramas que aborda la novela y que me ha gustado que se ponga delante de los ojos de los niños: en las buenas, siempre hay gente a nuestro alrededor pero es en las malas cuando vemos quién vale realmente la pena, quiénes son nuestros amigos de verdad y quiénes son las personas que nos quieren incondicionalmente.

En este sentido, también me ha gustado mucho todo lo que cuenta Maite Carranza sobre la nueva vida a la que deberán adaptarse Olivia y su hermano Tim tras el desahucio: vivir en una casa ocupada, en un barrio de mala fama y acudir a un colegio considerado de peor categoría. Sin embargo, en ese entorno hostil y rechazable desde la altura moral que parecen tener (o parece que tenemos) quienes poseemos lo fundamental, Olivia encontrará personas desinteresadas que les ayudarán solo porque ellos también fueron ayudados en su momento, en una cadena de solidaridad y bonhomía que parece perderse en cuanto empezamos a cubrir nuestras necesidades vitales y vamos teniendo algo que proteger (nuestra casa, nuestro coche, nuestras posesiones...).

De igual modo, me ha encantado cómo Olivia se hace responsable de lo que ocurre a su alrededor y, aunque se ve obligada a crecer de repente (¡y cuántas veces ocurre eso en la vida real!), saca fuerza de flaqueza y logra sacar a su familia adelante. Además, también me ha parecido muy tierno a la vez que muy real el guiño sobre cómo los hijos imitan (o aprenden de forma inconsciente) las actitudes y formas de comportamiento de sus padres. Así, cuando ella se ve en la obligación de tirar del carro, sigue la senda que abrió su madre para evitar sufrimiento a su hermano y se inventa la ficción de que todo lo que está ocurriendo forma parte de una película de la que ellos son los protagonistas (de ahí el título).

Narrada, además, con un pulso que atrapa desde el primer momento y combinando las reflexiones de Olivia con la crudeza de la realidad que está viviendo, la novela ahonda en muchos temas interesantes tanto para los lectores jóvenes como para los adultos y me parece muy recomendable para hablar con ellos, así que puede ser una buena propuesta para trabajar en clase o en un club de lectura.

En definitiva, Maite Carranza nos ofrece una novela certera y verosímil que ahonda en la realidad que han tenido que vivir muchas familias en los últimos años, por mucho que en ocasiones no hayamos querido verla. Una realidad cruda y dolorosa de la que, sin embargo, siempre se puede sacar algo positivo.

Lidia Casado

 

 

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