El Necronomicón
Título: El Necronomicón
Título Original: (El Necronomicón, 2026)
Autores: H. P. Lovecraft, Greta Grendel
Editorial:
Duomo
Colección: Fuera de Colección
Copyright:
© de esta edición, 2026 por Antonio Vallardi Editore S.u.r.l.,
Milán
© de la introducción y apéndices, Giuseppe Lippi
© de la traducción, 2026 por Marcelo E. Mazzanti La música de
Erich Zann, El sabueso, La llave de plata, El viejo terrible,
El descendiente); Eva Martínez Cejudo (El libro, Ex Oblivione, La
búsqueda de Iranon, La ciénaga-luna; Noelia Pousada Herbert West,
el reanimador, Las ratas de las paredes); Victor Manuel de Isusi El
templo, El testimonio de Randolph Carter, La transición de Juan
Romero Historia del Necronomicón); Mario Cornejo Polaris, La nave
blanca, La maldición que cayó sobre Sarnath, Los gatos de
Ulthar, La calle, Celephais), Consuelo Gallego (Introducción y
apéndices), Lucía Urbano resto de relatos.
Ilustraciones: Greta Grendel
Ilustraciones: B/N
Edición: 1ª Edición: Junio 2026
ISBN: 9791387574536
Tapa: Dura
Etiquetas: mitos relatos misterio libros ilustrados monstruos recopilatorio de autor terror horror recopilación secretos rituales Lovecraft Cthulhu imaginación fantasía oscura
Nº de páginas: 648
Argumento:
Visiones cósmicas delirantes, secretos procedentes del pasado más remoto de la Tierra, monstruosos rituales siniestros y conocimientos que han inspirado a generaciones de escritores y lectores de lo fantástico: "El Necronomicón", el libro prohibido imaginado por H. P. Lovecraft.
Una obra imprescindible para quienes buscan adentrarse en los misterios de este autor y descubrir la magia y el horror que laten en el corazón de sus relatos.
El libro que nunca existió y todos conocen.
Opinión:
Hay algo apropiadamente lovecraftiano en esta edición de "El Necronomicón" publicada por Duomo ediciones. No solo por el título, que remite al libro inexistente más famoso de la literatura, sino porque el volumen entero parece concebido como uno de esos artefactos que aparecen en los relatos del escritor de Providence: un objeto pesado, hermoso, ligeramente inquietante y cargado de promesas.
Las primeras impresiones cuentan. Y en este caso cuentan mucho. Estamos ante un tomo de seiscientas cuarenta y ocho páginas, encuadernado en tapa dura y con cantos tintados, una edición que transmite desde el primer momento la sensación de estar abriendo algo especial. No es el típico recopilatorio destinado a ocupar un hueco en la estantería. Es uno de esos libros que invitan a demorarse, a hojearlo antes de empezar la lectura, a detenerse en los detalles.
Entre esos detalles destacan las ilustraciones de Greta Grendel, que aportan personalidad propia al conjunto. Lejos de limitarse a reproducir imágenes reconocibles de los Mitos de Cthulhu, optan por una estética cercana al grimorio y al manuscrito ocultista. Las criaturas aparecen rodeadas de diagramas geométricos, símbolos arcanos y escrituras imposibles, como si cada lámina fuese una página arrancada de algún tratado prohibido. Un Cthulhu de rasgos angulosos emerge entre círculos y figuras alquímicas; una figura que recuerda a un antiguo sacerdote o rey muerto parece convocar fuerzas olvidadas; criaturas híbridas, esqueléticas y monstruosas ocupan páginas envejecidas por el tiempo. Son ilustraciones que no buscan el realismo ni el impacto inmediato, sino la sugerencia, algo que conecta muy bien con el espíritu de H. P. Lovecraft.
Y es precisamente la sugerencia lo que define este libro.
Porque, pese a su título, "El Necronomicón", no es una recopilación centrada exclusivamente en los relatos más conocidos del llamado ciclo de Cthulhu. En realidad funciona como una amplia panorámica de la imaginación lovecraftiana. Aquí conviven algunas de sus obras maestras con relatos menos frecuentados, permitiendo descubrir facetas muy distintas del autor.
Resulta especialmente gratificante reencontrarse con piezas como La música de Erich Zann, uno de esos cuentos donde el horror surge de manera casi inexplicable, a través de una atmósfera que parece desafiar cualquier análisis racional. También está Las ratas de las paredes, posiblemente uno de los relatos más perturbadores que escribió, una historia que desciende hacia horrores familiares y ancestrales con una fuerza que sigue intacta un siglo después.
Los aficionados al llamado Ciclo del Sueño encontrarán aquí joyas como La búsqueda en sueños de la ignota Kadath, una de las aventuras más ambiciosas de Lovecraft, donde el terror cede terreno a la fantasía oscura y a la construcción de mundos imposibles. Del mismo modo, relatos como Celephaïs, La nave blanca o La búsqueda de Iranon recuerdan hasta qué punto el autor también fue un extraordinario creador de sueños y melancolías.
Por supuesto, tampoco faltan textos fundamentales para comprender el desarrollo de sus grandes obsesiones. Herbert West, el reanimador muestra su vertiente más macabra y pulp; El sabueso contiene una de las primeras menciones importantes al propio Necronomicón; Lo innominable plantea una cuestión central en toda su obra: cómo describir aquello que, por definición, está más allá de cualquier lenguaje humano.
Uno de los mayores aciertos de la selección es que evita reducir a Lovecraft a una colección de monstruos tentaculares. Leyendo el volumen de principio a fin se descubre algo que a menudo se pierde en la cultura popular: que el verdadero protagonista de sus relatos no es Cthulhu, ni Yog-Sothoth, ni ninguna entidad cósmica. Es el misterio. La sospecha permanente de que existe algo más allá de lo que somos capaces de comprender.
La excelente introducción de Giuseppe Lippi insiste precisamente en esa idea. "El Necronomicón" funciona porque nunca se revela por completo. Porque permanece siempre en los márgenes, insinuado entre citas fragmentarias y referencias dispersas. Como ocurre con las mejores historias de Lovecraft, el lector recibe apenas algunas piezas del rompecabezas y debe imaginar el resto.
Quizá por eso este libro resulta tan satisfactorio. No pretende ser una edición definitiva ni una enciclopedia exhaustiva. Es, más bien, una invitación. Una puerta abierta hacia los territorios más extraños de la literatura fantástica del siglo XX.
Y cuando uno cierra sus páginas, después de recorrer ciudades soñadas, criptas olvidadas, laboratorios profanos y dimensiones imposibles, queda una sensación muy parecida a la que producen los mejores relatos de Lovecraft: la impresión de haber vislumbrado algo enorme, antiguo e incomprensible justo antes de que volviera a desaparecer entre las sombras.
Maravilloso.
Violeta Lila
Frases de esta opinión pueden utilizarse libremente en otros medios para promoción del libro, siempre que no se varíe y se mencionen al autor de la misma y al medio anikaentrelibros.com
Comentario de los lectores:
Si te gustó este libro, también te puede interesar...
- Los peligros de fumar en la cama Mariana Enríquez Anagrama
- Los pájaros y otros relatos Daphne du Maurier El Paseo
- La primera vez que vi un fantasma Solange Rodríguez Pappe Candaya
- La semilla de Cthulhu August Derleth Alianza
- La temporada de las apariciones Kiran Millwood Hargrave Elizabeth Macneal Bridget Collins Umbriel
