Anika entre libros

El arte de leer la mente

Ficha realizada por: Violeta Lila
El arte de leer la mente

Título: El arte de leer la mente
Título Original: (The Art of Reading Minds. How to Understand and Influence Others Without Them Noticing, 2019)
Autor: Henrik Fexeus
Editorial: Planeta
Colección: No Ficción


Copyright:

© Henrik Fexeus, 2019. 
© de la traducción del inglés, Pilar de la Peña Minguell, 2026
© Editorial Planeta, S.A., 2026

Traducción: Pilar de la Peña Minguell
Edición: 1ª Edición: Septiembre 2026
ISBN: 9788408325208
Tapa: Blanda
Etiquetas: autoayuda sociología divulgación mente ensayo lenguaje corporal psicología libros prácticos literatura sueca pensamiento relaciones personales emociones inteligencia emocional mentiras empatía ejercicios prácticos comportamiento no ficción comunicación no verbal
Nº de páginas: 248

Argumento:

En tu vida profesional, ¿te cuesta negociar un mejor salario o ampliar tu círculo de amistades? En lo personal, ¿te gustaría detectar cuándo alguien miente o conectar mejor con los demás? En el fondo, todos queremos saber qué piensan realmente las personas que nos rodean. Leer la mente no es un truco de magia, solo tienes que aprender a interpretar aquello que la mayoría pasa por alto: palabras, gestos, miradas y pequeñas señales que revelan mucho más de lo que imaginas.

Henrik Fexeus, célebre experto en comunicación y comportamiento humano y coautor, junto a Camilla Läckberg, de la exitosa serie El mentalista, comparte en este libro las claves para descifrar pensamientos y emociones ocultos e influir de manera consciente y positiva en tus relaciones. A través de técnicas basadas en la psicología y ejemplos prácticos, aprenderás a comunicarte mejor, fortalecer tu capacidad de persuasión y desarrollar vínculos más auténticos tanto en el ámbito personal como en el profesional.

 

Opinión:

 

¿Quién no ha sentido alguna vez curiosidad por saber qué está pensando realmente la persona que tiene delante? Una mirada, un gesto, una postura, un cambio en el tono de voz… muchas veces creemos que las palabras son lo único que utilizamos para comunicarnos, pero nuestro cuerpo también habla, y en ocasiones puede decir mucho más de lo que imaginamos.

Con esa curiosidad me acerqué a "El arte de leer la mente", de Henrik Fexeus, un libro que, pese a su título, no pretende enseñarnos a leer literalmente los pensamientos de los demás. Y esto es algo que el lector debe tener claro desde el principio. Lo que encontramos aquí es una interesante aproximación al lenguaje corporal, la comunicación no verbal, las emociones y las distintas señales que podemos aprender a observar en nuestras relaciones con otras personas.

Reconozco que el tema me llamó mucho la atención. Siempre me ha parecido fascinante observar a las personas y tratar de comprender qué hay detrás de aquello que dicen, pero también detrás de aquello que no dicen. Fexeus parte precisamente de esa idea y nos invita a prestar atención a pequeños detalles que normalmente pasan desapercibidos: una postura, un movimiento, una expresión del rostro, la manera de mirar, el tono de voz o incluso el ritmo de la respiración.

Una de las ideas que más me ha interesado es que nuestro estado físico y nuestras emociones están estrechamente relacionados. Lo que sucede en nuestro cuerpo puede influir en nuestra manera de pensar y sentir y, del mismo modo, nuestras emociones pueden manifestarse físicamente. Aprender a observar esas pequeñas reacciones puede ayudarnos a comprender mejor a quienes tenemos delante, aunque siempre teniendo presente que ningún gesto aislado puede darnos una respuesta absoluta.

El libro dedica bastante espacio a algo que considero fundamental en cualquier relación humana: crear una buena conexión con los demás. Fexeus habla del rapport y de técnicas como el reflejo o la imitación, que consisten en adaptar de manera sutil determinados elementos de nuestra comunicación a los de la persona con la que hablamos. No se trata simplemente de copiar sus movimientos, sino de intentar establecer una mayor sintonía, comprender su estado y facilitar una comunicación más natural.

Y aquí es donde el libro me ha hecho reflexionar especialmente. Muchas veces queremos que los demás nos entiendan, pero quizá no nos detenemos lo suficiente a intentar comprender nosotros a la persona que tenemos delante. Escuchar, observar y ponerse en el lugar del otro puede cambiar por completo una conversación.

También me han resultado muy interesantes los capítulos dedicados a las emociones, las microexpresiones y la detección de mentiras. Me ha gustado que el autor no presente sus propuestas como verdades indiscutibles, sino que reconozca que algunas técnicas son controvertidas o cuentan con un respaldo científico limitado. Algo parecido ocurre con la programación neurolingüística, cuyas ideas invita a explorar desde el espíritu crítico. Para mí, esa sinceridad es importante en un tema que podría prestarse fácilmente a exageraciones.

Las anclas emocionales son otro concepto que me ha llamado la atención. Se trata de asociaciones que pueden despertar determinados estados emocionales, como cuando una canción, un objeto o un lugar nos transporta a un recuerdo. Todos hemos experimentado algo parecido, y resulta curioso descubrir cómo estas asociaciones influyen en nuestra manera de sentir y relacionarnos.

El libro incluye ejemplos, ejercicios, fotografías y diagramas que facilitan la comprensión de las explicaciones, especialmente cuando se trata de observar expresiones y posiciones corporales. A medida que avanzaba, comprendí que muchas de estas señales ya las percibimos inconscientemente. La diferencia está en aprender a prestarles atención, teniendo siempre presente que una mirada o un gesto aislado no revela lo que alguien piensa. Es el conjunto de señales, sus palabras y el contexto lo que puede ofrecernos una visión más completa de una conversación.

Por otra parte, me ha parecido acertado que el autor dedique un espacio a la ética, recordándonos que comprender a los demás y utilizar técnicas de persuasión no debería convertirse en una herramienta de manipulación, sino servir para mejorar nuestras relaciones y nuestra comunicación.

El libro está dividido en doce capítulos de lectura ágil y amena, con un lenguaje cercano que no exige conocimientos previos. Personalmente, me quedo con la sensación de que este libro no pretende convertirnos en adivinos, sino en observadores más atentos. Y quizá eso sea mucho más interesante, porque aprender a mirar a los demás supone descubrir nuestras propias reacciones y aquello que transmitimos sin darnos cuenta.

Aunque algunas propuestas merecen ser experimentadas con prudencia y pensamiento crítico, tengo intención de poner en práctica varias de ellas en mis conversaciones cotidianas. Henrik Fexeus consigue ofrecernos así una lectura curiosa, entretenida e informativa, que invita a escuchar mejor y ser conscientes de todo aquello que comunicamos incluso cuando permanecemos en silencio.

La edición de Editorial Planeta, con sus doscientas cuarenta y ocho páginas y la traducción de Pilar de la Peña Minguell, resulta muy cómoda para una lectura que combina divulgación, ejemplos prácticos y reflexión.

Una lectura que me ha parecido especialmente curiosa para quienes, como yo, sienten interés por comprender un poco mejor a las personas y ese fascinante lenguaje que utilizamos incluso cuando no pronunciamos una sola palabra.

Muy recomendado.

 

Violeta Lila

 

 

 

Frases de esta opinión pueden utilizarse libremente en otros medios para promoción del libro, siempre que no se varíe y se mencionen al autor de la misma y al medio anikaentrelibros.com

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