Anika entre libros

yo, elvis riboldi

Ficha realizada por: Anika Lillo
yo, elvis riboldi

Título: yo, elvis riboldi
Título Original: yo, elvis riboldi
Autor: Bono Bidari
Editorial: La Galera


Copyright: © 2011, Ramon Cabrera, Daniel Cerdà, Jaume Copons y Òscar Julve, textos e ilustraciones
© 2011, La Galera S.A.U. Editorial
1ª Edición, Octubre 2 ISBN: 9788424636852
Etiquetas: ciclo, comedia, humor, novela gráfica, sagas, series, trilogías

Argumento:


Con Elvis no hay quien pueda. Sus padres, al menos, no, y sus profesores tampoco. Se sienten desesperados con él. No saben cómo tratarlo, cómo conseguir algo de él... tranquilidad, por ejemplo.

Y es que con Elvis siempre salen mal parados los cristales, los objetos, las casas...

Opinión:


Tras el pseudónimo de Bono Bidari se esconden cuatro españoles: tres de ellos (Jaume Copons, Daniel Cerdà y Ramon Cabrera) son guionistas de programas infantiles como “Barrio Sésamo” o “Los Lunnis” y se han encargado del texto, y el cuarto (Òscar Julve), creador de las hormigas de “El hormiguero” que dirige y presenta Pablo Motos, y muy premiado en su trabajo, se ha encargado de las ilustraciones que dan vida a Elvis, sus padres (Leónidas e Irlanda), su inseparable amigo Boris, la pequeña Emma (compañera de clase), el sr. Lugosi (amigo y vecino de Elvis, ex hippy y ex corresponsal de guerra), el profesor Pinkerton y la directora Jennifer, y Lagunilla (el repelente hijo del profesor Pinkerton, para más inri, rico)
 
No sólo se les nota que son profesionales en conjunto si no que se advierte rápidamente por lo bien que se han ajustado a la edad a la que está dirigido el libro, que según edad lectora puede variar entre los 9 y los 12 años. Precisamente por limitarse a textos cortos y estar acompañados de ilustraciones, se llega rápidamente a los lectores menos apasionados (un libro, uff... ¡eh! Cuántos dibujos, y poca letra! ¡Mola!) y como además es humor, el camino para llegar a este tipo de lectores es más corto. Así pues tenemos un libro a medio camino entre la novela gráfica y el libro ilustrado con viñetas que resultará atractivo para jóvenes lectores. Para los más lectores será como un bombón, rápido de comer y con sabor final, y es que “Yo, Elvis Riboldi” no es “sólo” humor...
 
Tras la novela gráfica se esconde la historia de un niño hiperactivo y lo que esto supone en una familia y en su ambiente habitual (amigos, escuela, vecinos...). Los autores han partido de una experiencia personal, la de la hiperactividad del hijo de uno de ellos, y han parodiado la esencia para llegar con facilidad a los lectores. Pero en el fondo es un camino para la superación y los logros, para el “arreglo”, la comprensión y el éxito. El niño hiperactivo puede controlarse con métodos naturales: pura psicología. Hace falta captar su atención, y por ahí se han encaminado los autores. Gracias al personaje del señor Lugosi han centrado a Elvis provocando en los lectores cierta ternura y así, sin moralina gratuita, consiguen (entre cristal roto y casa ardiendo) una historia que sí contiene buenos valores que transmitir.
 
Elvis es como un Bart Simpson pero tiene algo que lo diferencia, quizás Bart sea más incisivo, más ingenioso, y Elvis lo sea menos. La razón puede radicar en que Los Simpson son dibujos animados para adultos y “Yo, Elvis Riboldi” es apto a partir de los nueve años. Los mayores encontrarán en la lectura guiños a sus vidas (los niños de hoy no conocen AC/DC si no tienen padres que se los muestren en casa, y desde luego los mayores conocemos mucho mejor la historia de Heidi que nuestros hijos por lo que la reconoceremos sin excepción los adultos y quizás no tanto los jóvenes lectores que se han criado con Pokémon o similares) ¡Ah! Y por suerte, no es como la famosa “niña repelente” que se hizo famosa en youtube aunque aquí el que toma pastillas para los nervios no es la madre, si no el padre.
 
Los autores han procurado mezclar nacionalidades en todo el libro mediante nombres o apellidos italianos, ingleses, rusos, españoles... y también se inventan un lugar para que la historia pueda resolverse mentalmente en cualquier parte. Bueno, tampoco existía Fantasía y todos nos creímos que la Nada la estaba destruyendo.
 
A quienes disfruten de este tomo ya pueden ponerse contentos porque La Galera publica el segundo volumen: “Yo, Elvis Riboldi, y el restaurante chino”.
 
Anika Lillo

Frases de esta opinión pueden utilizarse libremente en otros medios para promoción del libro, siempre que no se varíe y se mencionen al autor de la misma y al medio anikaentrelibros.com

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