Anika entre libros

Operación Princesa

Ficha realizada por: Ana Olivia Fiol
Operación Princesa

Título: Operación Princesa
Título Original: (Operación Princesa, 2013)
Autor: Antonio Salas
Editorial: Temas de Hoy
Colección: TH Novela


Copyright:

© Antonio Salas, 2013

© Editorial Temas de Hoy

Ilustraciones: Color
Edición: 1ª Edición: Octubre 2013
ISBN: 9788499981550
Tapa: Blanda
Etiquetas: corrupción, violencia, mafia, asesinatos, investigación, trata de blancas, literatura española, narcotráfico, novela, prostitución, thriller, bajos fondos, armas, proxenetas, carteles, tráfico de drogas, periodistas, infiltrados, cartel mexicano, periodismo de investigación, esclavas sexuales, Anela, Harley Davidson
Nº de páginas: 704

Argumento:

Álex es una universitaria colombiana con una vida tranquila y pacífica. Un día su novio se ve envuelto en un lío de trágicas consecuencias y ella se ve obligada a huir de las garras de un cártel que le sigue los pasos. La única salida que encuentra es aceptar, junto a su prima, una dudosa oferta de trabajo en España, y ahí, cuando descubre que se ha convertido en una esclava sexual, es donde comenzará su verdadero infierno.

 

Opinión:

 

La lectura de la primera novela de Antonio Salas, después de una prolífica colección de libros inigualables en los que volcó el resultado de su arriesgado trabajo, infiltración tras infiltración, me ha supuesto una sorpresa más que grata.

Se trata de una novela cruda, madura, en la que ha creado una historia de ficción pero construida con la experiencia que avalan sus 10 años de investigaciones, buceando en las cloacas del mundo que vivimos y sacando a la luz las peores injusticias de nuestra sociedad. A diferencia de otras novelas, esta respira autenticidad, dura e implacable, por todos sus poros. Las escenas, los diálogos, las acciones, las anécdotas, los personajes parecen tener sus propios referentes, extraídos de la vida real. Quizá eso sea lo más duro, porque, página a página, cuando las palabras entran por nuestros ojos y se nos atascan en el corazón, sabemos que la historia no nace únicamente de la fértil imaginación de un escritor, sino que es un reflejo del dolor, del horror, de los bofetones de realidad, con los que tantas vivencias han castigado al autor.

En esta novela descubrimos a Alexandra, una universitaria colombiana, estudiante de Químicas, que se ve obligada a aceptar una extraña oferta de trabajo que la llevara a Galicia, y no precisamente a trabajar en un laboratorio o en una oficina. Junto a ella descubrimos la realidad que se esconde tras los horteras carteles de neón que brillan desde el otro lado de la carretera, despertando la lujuria en aquellos hombres que son capaces de sentirse cómodos en esos locales de ínfima categoría, donde la inmensa mayoría de las chicas han llegado mediante engaños y para las que, despertar allí cada nuevo día es una pesadilla infinita.

Mediante su bien construída ambientación, casi podemos oler la moqueta enmohecida, las cortinas espesas que amarillean por el humo del tabaco acumulado durante años, el ambientador estridente del "Todo a 100", el rancio perfume humano que desprenden las pieles de todos esos hombres que acuden a los burdeles cada noche en busca de sus raciones de carne fresca.

Por otro lado, tenemos a Luca, la intrépida e intuitiva agente de la Guardia Civil a quien, en las primeras páginas, ya la vemos descubriendo el cadáver descuartizado de una prostituta nigeriana en Madrid, un homenaje que el autor hace a Edith Napoleón, una chica que realmente murió hace años en similares circunstancias. Luca empezará a tirar del hilo, sobrepasando incluso las obligaciones de su puesto, hasta encontrarse con un entramado de unas dimensiones nunca imaginadas.

El tercer personaje principal es Ángel, un motero de los de verdad, a lomos de su Harley, que trabaja moviendo droga para un jefe que nunca llega a separar la afición motera del narcotráfico. En este punto es en el que encuentro una única pega, que en realidad es un halago para la novela: Quien conozca la trayectoria del autor y haya leído sus libros anteriores (Diario de un skin, El año que trafiqué con mujeres, El Palestino) se imaginará enseguida cuáles son los motivos de Ángel para hacer lo que hace. Envidio a aquel lector que se asome a este libro sin ningún tipo de referencia previa y se pueda ver gratamente sorprendido por los giros que nos encontraremos en esta trama urdida por Antonio Salas con una maestría impresionante.

Los momentos más duros son los que vivimos desde la piel de Álex, humillada y denostada, atrapada en burdeles de mala muerte, donde cuesta creer que ese trato tan frío, tan cruel, tan hostil, tan malvado, y tan carente de empatía pueda darse en la vida real, pero así es. El autor nos muestra, una y otra vez, que, tristemente, la realidad es más asombrosa que la ficción.

A medida que las paginas avanzan, dentro de ese mundo de almas putrefactas, aumenta también tu sed de venganza y en medio de la trepidante novela, cruzas los dedos para que los tres personajes principales, protagonistas cada uno de su propia trama hasta converger en un clímax común, se las arreglen para hacer el mayor daño posible a todos esos malnacidos. El final es elegante y merecido, de justicia poética, pero he de confesar que me quedé con las ganas de ver como humillaban más todavía a algún que otro personaje que parece salir relativamente bien parado al final de la historia. Pero supongo que así es la vida, nunca se acaba de hacer justicia de verdad en este patético y corrupto mundo que nos ha tocado vivir.

Es el libro perfecto para sumergirse en la realidad más cruda, sin anestesia. Mientras en nuestro universo equilibrado y predecible, los días y las noches se suceden, dentro de la acostumbrada rutina, mientras tomamos nuestro café a las 8 de la mañana, mientras nos embarcamos en el tráfico para ir a trabajar, mientras vamos a recoger a los niños del colegio que nos reciben con una sonrisa, mientras nuestra vida transcurre sin incidentes, hay mujeres esclavizadas, en pleno siglo XXI, obligadas, bajo amenezas, presiones, e incluso palizas, a vender sus cuerpos a cambio de unas monedas, la mayor parte de las cuales van a parar a los monstruos que las arrancaron de sus hogares y las convirtieron en objetos, con lo que se comercia, con los que se juega, y a los que se desprecia cada triste día. Y esto no está ocurriendo en un continente lejano, en un país remoto, sino que puede estar teniendo lugar ahora mismo, a unas manzanas de nuestro lugar de trabajo, a unos kilómetros del colegio de los niños, a unos pasos de la autopista que cruzamos cada día...

Hacen falta más libros como este, más "Antonios Salas" que denuncien debidamente las injusticias que nuestra sociedad parece tolerar, por omisión, o por inconsciencia, para que llegue un día en que las cosas realmente cambien y nos ganemos el derecho de sentirnos orgullosos por haber creado un mundo mejor.

Ana Olivia Fiol Mateu

 

 

Frases de esta opinión pueden utilizarse libremente en otros medios para promoción del libro, siempre que no se varíe y se mencionen al autor de la misma y al medio anikaentrelibros.com

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