Anika entre libros

Extraños eones

Ficha realizada por: Anika Lillo
Extraños eones

Título: Extraños eones
Título Original: (Extraños eones, 2014)
Autor: Emilio Bueso
Editorial: Valdemar
Colección: Insomnia


Copyright:

© Emilio Bueso, 2014

© Ilustración de cubierta de Santiago Caruso

© Valdemar, 2014

Edición: 1ª Edición: Mayo 2014
ISBN: 9788477027690
Tapa: Dura
Etiquetas: egipcios, mitos, cementerio, literatura española, novela, terror, miedo, horror, mendigos, Cthulhu, nubios, El Cairo, criptas tumbas y mausoleos, coptos, Sudán, niños de la calle
Nº de páginas: 280

Argumento:

Desde la cripta donde conviven varios niños de la calle (Benipé, el mayor y con trabajo; Tata, que espera un hijo suyo; Ideodaniach, el más pequeño; Islam, ladronzuelo profesional; Khaldun, pequeño chapero más muerto que vivo, e Ibrahim, que trabaja en la basura) en el enorme cementerio cairota de El'Arafa, se puede ver un mausoleo nubio. Está justo enfrente de "su casa". Hasta que llegan David y Estrella desde Barcelona para abrir definitivamente el mausoleo, los únicos que han entrado han sido un sacerdote oscuro aparentemente sudanés y dos hombres-polilla.

Los homies, o niños de la calle, adictos a los petas y a esnifar pegamento, se unen como tribus para sentirse seguros… pero toda esa seguridad va a terminar porque desde el fondo de ese mausoleo, cuando el sacerdote abre las puertas por primera vez y las polillas hacen sonar las flautas, el mal más primigenio comienza su gran aventura: la de acabar con todo lo que existe.

 

Opinión:

 

Muchos han hablado de Emilio Bueso y una pequeña parte de ellos aparecen en la novela, antes de iniciarse ésta, dando un perfil del autor que son piropos de los que yo también me sentiría orgullosa. Por ello no me extraña que aparezcan, aunque haya gente a la que no le guste o critique el autobombo. Son piropos, sí, pero son merecidos y están en "su" libro. De haber puesto yo una frase habría sido alguna que hiciera alusión a su fantástica versatilidad, algo que ya he comentado antes, porque si algo me gusta de Emilio Bueso es esa versatilidad del escritor capaz de narrar distintas novelas de diferentes formas aunque sea de manera muy sutil. Para mí, algo admirable y por lo que a muchos les gustaría ser recordados. Escribir siempre lo mismo, que te etiqueten -algo muy típico de las editoriales que te insisten (conozco casos) en que repitas una novela similar a la anterior que tuvo tanto éxito- es algo de lo que algunos autores no pueden huir, unos por obligación y otros porque no tienen el talento. Y encima, Bueso, toca temas que me interesan, desde el terror a la ciencia ficción (por supuesto no hard)

De esa versatilidad ya hablé en la presentación de "Cenital" en Valencia después de haber leído "Diástole", y si con dos novelas ya se veía la capacidad de Bueso para renovarse, con "Extraños eones" ha vuelto a demostrar que él "sí puede".

Debería decir que empecé a leer "Extraños eones" antes que "Esta noche arderá el cielo" porque acababa de finalizar una novela de Lovecraft (El horror de Dunwich, ilustrada por Santiago Caruso, el mismo que ilustra la portada de "Extraños eones") y me hacía ilusión empalmar ambas novelas para ver cómo se movía Bueso en esa mitología cthulhiana dado que en esta se insinuaba que algo de eso había. Y lo hay. Pero no es solo eso, y encima es mucho más.

Cada noche, mientras leía, me decía que debía visitar ese cementerio de "La ciudad de los muertos" aunque fuera por internet, y cuando ya me quedaban pocas páginas, me las guardé para leerlas atentamente por la mañana, y me conecté a Google Earth para buscar las pirámides de las que Bueso habla en la novela. Más que en Egipto, pero menos conocidas. Y qué buena elección para dar cobijo a las criaturas de Lovecraft.

Y es que todo, absolutamente todo, incluida la forma de narrarnos la historia, acercándose a nosotros, los lectores, de tan distinta forma que en las anteriores, está medido milimétricamente.

Los personajes más jóvenes, los pequeños cairotas que viven pegados al pegamento, tienen cada uno su propia historia y una gran profundidad psicológica. La forma en que Bueso lleva a los personajes hacia la locura es magistral. La manera en que utiliza a los adultos en la historia es magnífica: David le sirve para darnos a conocer un tipo de muerte, Estrella para que sepamos qué es peor, el taxista para abrirnos los ojos y la boca como platos, el dragomán para tener un nexo de unión entre todos y el osteomante para darnos a conocer el poder de las criaturas lovecraftianas y cómo es prácticamente imposible no sucumbir a ellas.

El lector sabrá de Yuggoth, Azathoth, Nyarlathotep, los cthonians y otras bestias, pero vendrán hacia él cuando tengan que llegar, a veces siendo reconocibles, otras, escondiéndose bajo el aspecto de personas, porque ¿después de esnifar pegamento y fumarse unos porros quién les asegura a los niños que lo que ven no son ilusiones? Lo que desde luego para ellos no es una ilusión es la desaparición continua de niños, y ahí precisamente empieza la odisea de nuestra pequeña familia de homies cairota.

Y el final, ese doble final… el primero, que no es más que una crítica descarnada a lo que les va a quedar a nuestros hijos -tema que ya le preocupaba en Cenital-, y el segundo, donde conocemos el destino de los niños… me ha emocionado. A pesar de los horrores, seguiremos mirando siempre el vaso medio lleno.

En definitiva, Emilio Bueso llevará a los niños al infierno y a nosotros nos dejará asomarnos, y quienes hayan leído a Lovecraft  estarán contentos de haber conocido a Bueso.

Anika Lillo

 

 

Frases de esta opinión pueden utilizarse libremente en otros medios para promoción del libro, siempre que no se varíe y se mencionen al autor de la misma y al medio anikaentrelibros.com

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