Anika entre libros

Entrevista a David Mateo por "Heredero de la alquimia"

"La fantasía debe ser impredecible y por tanto «Heredero de la alquimia» precisaba de un entorno real y a la vez ficticio para que la historia se volviera cada vez más sorprendente"

Firma: Anika Lillo / Fotos: Anika Lillo y David Mateo / Diciembre 2010

 

El 23 de octubre 2010 el escritor Juanmi Aguilera y yo presentamos junto al autor, David Mateo, su último libro, "Heredero de la alquimia" (Ilarión, 2010) en el Bibliocafé de Valencia con gran éxito de público y ventas. El halo que invadió aquel ambiente resultó mágico, pues mágica es la novela gracias a la fantasía épica, la mitología, la lucha entre la fe y la ciencia, los personajes y otras muchas cosas de las que aquí hablaremos hoy con David. Hablaremos de sus personajes, de...

Con una fascinante ilustración de Elena Dudina en portada, los amantes del fantástico están de enhorabuena. Y las buenas nuevas, que las hay, en la entrevista.

¿Qué tiene que ver Sodoma y Gomorra con la ciencia egipcia del pasado, con los sumerios, con las ninfas o los neephilims, con Jerusalén, con la alquimia, los dioses con los homúnculos o los humanos...? Pasen y disfruten...

 

 

ENTREVISTA

 

En primer lugar "Heredero de la alquimia" no es tu primera novela fantástica ¿qué la diferencia de las anteriores?

La maduración. «Heredero de la alquimia» es el fruto de cinco o seis Davidmateo4años escribiendo fantasía. Es una novela que se ha macerado durante muchos meses, que reúne componentes que he aprendido a lo largo de todo este tiempo leyendo mucha fantasía y, sobre todo, es una novela que proporciona una voz propia de autor. También, la fantasía que propone Heredero es muy diferente a la de «La tierra del dragón», pues mientras esta última dispone de una ambientación más anglosajona, Heredero se circunscribe en la antigua Canaán y el Éufrates, lo que hoy es Palestina e Israel.

 

¿Y qué ha pasado para que hayan surgido estos cambios, esta evolución?

Como te decía, el encuentro de una identidad y de una voz. Creo que el escritor está creciendo continuamente, o al menos debe intentar hacerlo. Se enriquece de lo que lee y de lo que ve en otros autores. La escritura conlleva un continuo crecimiento estilístico. A parte, debe de existir cierta curiosidad a la hora de explorar otros mundos. En el caso de Heredero, hay un amor incondicional hacia nuestra Historia y hacia las primeras civilizaciones que poblaron la Tierra. En Heredero de la alquimia hay cantidad de referencias al Antiguo Testamento y a la mitología de nuestra génesis.

 

David, tus personajes hablan por si solos, y hablar de ellos puede darnos una idea de la novela. Háblanos de Neferet.

Es una mujer culta, inteligente y sutil, y todo ello conlleva cierto grado de engreimiento. Neferet es una mujer docta de su época, una galena que es requerida para solucionar un enigma sin precedentes en la historia. Una especie de Sherlock Holmes que, de repente, se encuentra con una matanza indiscriminada en una de las aldeas que rodean al Mar Muerto a manos de unas extrañas criaturas. A partir de ahí, comienza una investigación que pone a prueba su intelecto y, sobre todo, desvela aspectos muy sugerentes de su personalidad.

Creo que Neferet funciona muy bien por su carácter atemporal, muy contemporáneo y beligerante, lleno de sutilezas y de guiños eróticos.

 

Akbeth, su discípulo.

Si Neferet es una encarnación de Guillermo de Baskerville, Akbeth es su Adso particular. En un principio parece un simple aprendiz que corretea tras las faldas de su maestra, pero poco a poco nos damos cuenta de Davidmateo1que es mucho más que eso.

Akbeth es el héroe por excelencia, al principio un poco ingenuo y falto de personalidad pero con un potencial especial para convertirse en el elegido. Entre ambos parece que existe una relación casual, pero a través de la misión que emprenden, acaban dándose cuenta de que no hay causalidad en su encuentro y que están predestinados a algo mucho más grande.

 

Juno...

Es la tercera en discordia. El tercer lado de un triángulo que no sabes muy bien si es sentimental, emocional o atiende a causas más interesadas.

Juno es una ninfa de Kir-Moab, pertenece a la nobleza, pero en cierto momento fue desterrada por sentir compasión de los hombres. También está dotada de una inteligencia envidiable, pero su sabiduría procede de la naturaleza, de una erudición más mística que los dogmas científicos a los que se aferra Neferet en algunos momentos de su cruzada. Precisamente eso provoca que ambas mujeres choquen en más de una ocasión, sobre todo cuando el pobre Akbeth se pone por el medio.

 

El imprescindible "heredero de la alquimia"...

El alquimista es una sombra que se desdibuja a lo largo de la historia. Procede de un pasado remoto y lucha desesperadamente para sobrevivir al tiempo. Supongo que su contienda se debe a un miedo que habita en todos los seres vivos, es decir, la muerte y la desaparición. En cuanto comienza la narración, nos damos cuenta de que el alquimista ha hecho algo en el hilo cronológico de los acontecimientos pasados que ha provocado terribles cambios en el presente.

A lo largo de la búsqueda de Neferet y Akbeth, el alquimista se nos presenta de muchas maneras: ¿amigo o enemigo? ¿mortal o inmortal? Todos estos enigmas siguen a los protagonistas a lo largo de la aventura.

 

Podríamos seguir pero prefiero que me digas según tu opinión qué otros personajes son claves en "Heredero de la alquimia".

La búsqueda de Neferet y Akbeth es un viaje iniciático que conlleva una parte de aprendizaje y otra de aventura. Por supuesto, en un viaje aparecen muchísimos personajes que aportan algo a los personajes o los confunde aún más. «Heredero de la alquimia» presenta una buena muestra de criaturas estrafalarias y sugerentes. Desde una serie de féminas extrañas que han ido apareciendo en los momentos más dramáticos de la historia del hombre (la caída de la Torre de Babel, ciertas guerras vinculadas a la Pentápolis, etc etc…) y que son conocidas como Hadas Madres a personajes bíblicos como Goliat, Quedarlaomer o el Rey Hiel de Betel de Jericó.

También hay personajes más anacrónicos como Mefisto o personajes históricos como Gilgamesh, la Reina de Saba o los reyes sumerios.

«Heredero de la alquimia» es una novela río con personajes trascendentes que aportan su granito de arena, para bien o para mal, en la búsqueda de Neferet y Akbeth.

 

Una de las claves de la novela es que está situada en lo que parece nuestro planeta, con egipcios y sumerios, pero es como un espejo de él. Cuéntanos de qué se trata.

Atendía a una necesidad de la trama. Si quieres crear una historia de fantasía con homúnculos, semidioses, ángeles y demonios, no puedes circunscribirte al mundo real. Es cierto que la ambientación podría ser perfectamente la Edad de Bronce Antigua, situada entre el milenio 2100 y 2000 antes de Cristo, pero eran necesarias tomarse algunas licencias Davidmateo2para redondear la historia.

Sumeria debía presentarse como un imperio cohesionado y fuerte, tan poderoso como la dinastía egipcia.

También había que integrar algunos hechos del Antiguo Testamento, como el apogeo de ciudades como Sodoma y Gomorra.

Además de dar cabida a criaturas como nephilims, ninfas o gigantes. Todo ello me llevó a crear un pseudouniverso paralelo que no provocara las iras de los puristas de la novela histórica.

 

¿Qué ha favorecido esta opción de mundo paralelo o esfera en la narración?

La idea de ser respetuoso con nuestro pasado y encajar hechos que acontecieron en nuestra historia, en el Antiguo Testamento y en la mitología que concita el propio argumento. No quería seguir las pautas de nuestros antecesores ya que me obligaba a crear una línea temporal coherente en donde los elementos fantásticos no tuvieran cabida.

También me horrorizaba la posibilidad de no poder jugar con el entorno. Es decir, si el argumento pide que los sumerios conquisten Egipto en el año 2000 antes de Cristo no me voy a privar de hacer una escabechina porque la historia diga lo contrario. La fantasía debe ser impredecible y por tanto «Heredero de la alquimia» precisaba de un entorno real y a la vez ficticio para que la historia se volviera cada vez más sorprendente.

 

Has comentado en alguna presentación que es una novela de aventuras, del género fantástico, pero también folletín...

El folletín siempre ha tenido un sentido peyorativo en la literatura, casi parecía un género menor. Pero en realidad era la literatura del pueblo, la literatura de las masas, quizás porque en él se integraban todos aquellos requisitos para que el lector sintonizara con él; es decir, la aventura, la intriga, las pasiones, la venganza, el terror. Cuando concebí «Heredero de la alquimia», a pesar de darle mil vueltas al Universo en el que se integraría la historia, tenía muy presente todas estas características. Huyo de los ladrillos literarios y creo fervientemente en la prosa viva, en la prosa divertida, que a fin de cuentas es lo que buscan los lectores actuales.

 

Todos hemos coincidido en que hay un trasfondo especial en la novela, que no se limita a la aventura ¿estás de acuerdo o vemos donde no hay?

Desde luego, los lectores crean su propia composición de la novela y, lo más divertido de todo, son las visiones personales que obtiene cada lector de la misma. Aunque sí que es cierto que la fantasía necesita de un universo complejo, con sus propias leyes, mitologías y cosmogonías para crear un entorno atrayente.

En este caso, «Heredero de la alquimia» coge tres pilares fundamentales: la ciencia, la religión y la mitología y los mezcla hasta obtener una ambientación adecuada que sazona cada fragmento de la obra. En ella tan pronto nos movemos por las ciudades malditas del Antiguo Testamento (Sodoma y Gomorra) como nos sacamos de la chistera la teoría de la evolución de Darwin o los fundamentos básicos del alquimista Paracelso. Por supuesto, todo ello extrapolado y situado en un universo fantástico.

 

Una de las cosas que se hacen más evidentes durante la novela es que Neferet debe luchar contra su conocimiento y sus creencias, que hace un viaje iniciático...

En realidad Neferet es un personaje dividido entre ciencia y mística. Al principio de la novela se agarra desesperadamente a su lado sunu o médico para encontrar la cura de una enfermedad que poco a poco va Davidmateo5desintegrándola. Pero su propio pasado, y por tanto ella misma, está unido a las enseñanzas derivadas de una pseudoreligión que deriva de la Tribu de Levi. Durante buena parte del libro, Neferet lucha por encontrarse a sí misma entre esas dos facetas contrapuestas y salvar de ese modo su alma.

 

Sabemos que trabajas sobre plano e imaginamos que en el momento en que empezaste ya te dedicaste de lleno a él, pero ¿cuándo y cómo se te ocurrió este argumento?

Quería plantear una lucha entre magia y alquimia, después llegó el entorno de la guerra y escarbé en nuestra historia hasta dar con un conflicto bélico interesante que pudiera llamar la atención. En el Génesis se relatan las luchas entre el imperio sumerio y las ciudades de la Pentápolis, a partir de ahí creé grandes metrópolis, dinastías arcaicas y bandos religiosos que mantenían una pugna oculta desde que Dios llegó al mundo y situó a sus primeros peones. Poco a poco el universo se volvió más y más complejo y todo cobró forma. Aunque, en realidad, todo esto forma un telón secundario que envuelve el escenario sobre el que caminan Neferet y Akbeth, pues ellos son los verdaderos protagonistas del argumento.

 

Es una novela con dos personajes muy principales pero al mismo tiempo coral ¿se te metió algún personaje inesperado que luego cobró fuerza?

Es una historia de muchos personajes, pero si te fijas no hay más de cinco individuos que llevan el peso de la novela: Akbeth, Neferet, Juno y, más adelante, Nabad o Aleb Corvo. Además, cada uno de ellos tiene un rol muy determinado en la historia, por lo que cada uno tiene su misión asignada. Todo ello deja poco a la improvisación. Otra cosa es algún personaje que me hubiera gustado desarrollar más, sobre todo por lo sugerente que era o por los misterios que encerraba, y sí, alguno hay, como Diótrefes o Nihiriya, el chamán de los hititas, pero si leéis con atención el libro, quizás descubráis cosas sorprendentes de cada uno.

 

La novela deja en el aire, aunque no por ello se queda huérfana (puede leerse pues tiene principio y fin), una teoría sobre el origen de ese trasfondo del que hablábamos. Dijiste que si el libro se vendía bien podrás contarlo en la segunda parte ¿habrá segunda parte?

De momento parece que la novela funciona, estamos aguardando el tirón de Navidad, pero la editorial ya ha dado su conformidad para trabajar en una segunda parte, lo cual me llena de regocijo.

Cuando escribí «Heredero de la alquimia» tenía muy claro que iba a escribir la historia de dos personajes: Neferet y Akbeth, y los iba a situar en un entorno lleno de misterios. A muchos lectores, tras leer la historia, les ha fascinado muchísimo la envoltura y piden precisamente más información sobre ese mundo lleno de secretos, por no mencionar la guerra en ciernes que se insinúa en la novela.

Obviamente, un escritor no da puntada sin hilo y deja caer cosas que, aunque no afecten al sentido de la novela, pueden llevar a nuevas situaciones morbosas y nuevas aventuras. Si las ventas acompañan, es decir, si los lectores dan su beneplácito, habrá un «Heredero de la alquimia 2», aunque, desde luego, no se llamará así.

 

Antes de dejarnos, cuéntanos sobre ese libro sobre zombis que vas a publicar en breve y el resto de proyectos inmediatos.

Pues si nada se tuerce, «Carne muerta» saldrá con Dolmen a principios del año que viene. Trata sobre un Apocalipsis zombi, pero en realidad, tomando como referencia el comic «Y, el último hombre» he querido retratar una sociedad de mujeres que, de repente, se encuentran solas en el mundo y tratan de hacer frente a una amenaza común. Lo que más me interesa de esta novela es cómo podría prosperar una sociedad mutilada en un entorno hostil y como esas mujeres harían frente a la vileza y a la corrupción que traería ese nuevo orden.

En abril saldrá «Noches de sal» una novela ambientada en una Valencia gótica con situaciones paranormales, bastante romanticismo y algo de género negro. Paradójicamente, esta última novela tiene mucho de reflexión y de visión introspectiva, pues los protagonistas están vinculados a un mundo artístico y cultural. Creo que son dos historias muy diferentes, pero muy divertidas.

 

Gracias David, nos seguimos viendo y leyendo, sobre todo en tus próximos libros que, te advierto ya, leeré :)

Muchas gracias a ti, Anika. No me tomo esa advertencia a la ligera y amenazo con volver dentro de poco. ¡¡¡Un besazo!!!.

 

Juanmi Aguilera, Anika y David Mateo en la presentación en Valencia de "Heredero de la Alquimia"

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