Anika entre libros

El proceso

Ficha realizada por: Kali
El proceso

Título: El proceso
Título Original: (Der Prozeß, 1925)
Autor: Franz Kafka
Editorial: Valdemar
Colección: El Club Diógenes


Copyright:

Datos actualizados a edición más moderna o disponible

© Franz Kafka, 1925

© Valdemar, 2013

Traducción: José Rafael Hernández Arias
Edición: 1ª Edición, 2013
ISBN: 9788477027508
Tapa: Dura
Etiquetas: novela, literatura checa, novelas inconclusas, juicios
Nº de páginas: 368

Argumento:

Un día, tras despertar, Joseph K. es acusado. De esta forma se le abrirá un proceso que transformará radicalmente la existencia de K. Este intentará demostrar su inocencia a pesar de desconocer cuál es el motivo de su proceso, y a su vez intentará mantener la cotidianeidad de su vida.

 

Opinión:

 

Kali

Un libro maravilloso, oscuro, implacable, crítico, existencial, inprescindible. Cada lector sacará distintas visiones e ideas, de esta obra. Aunque como todo buen libro, deja más preguntas que respuestas.

 

E-Bronsky

Sugiero (a todo aquel que pretenda leerla) que se disponga a hacerlo como si viviese una pesadilla. Creo que esa fue la intención de su autor al escribirla.

 

Doctor Lecter 

Es una historia muy al estilo de "1984" de George Orwell, es decir, muy pesimista, con un final muy trágico. El argumento: a un hombre lo acusan de algo y le hacen un proceso. En ningún momento se menciona de qué lo acusan, y éso me intrigó. Si te hacen un proceso, es como una maldición; puedes salir inocente, pero tarde o temprano repetirán el proceso hasta que te declaren culpable. Cuando lo terminé me quedó una sensación extraña en el cuerpo, pues Kafka me hizo reflexionar. Muy recomendable.

 

Renée Vivien

Leí este libro más por obligación que por devoción, puesto que tenía que realizar un análisis crítico para una asignatura del último curso de carrera. Como toda la obra de Kafka, es un libro desalentador - que no decepcionante -, pero muy estimulante. A las personas a las que nos gusta la buena litaratura, o al menos a la gente que conozco que lo ha leído, nos parece un libro fascinante. Kafka era un escritor, no sólo muy personal, con una narrativa muy propia, forjada tras años de penurias que le llevaron posteriormente a suicidarse, sino que además, en sus libros, imponía todo un cúmulo de reflexiones sobre la condición humana. En este libro, como muy bien destaca el Doctor Lecter, sentimos la angustia del procesado. Una angustia que te va llenando el interior hasta colapsarte las arterias. Llega un momento que desea que el protagonista solucione sus problemas con prontitud, independientemente de si esa prontitud implica un final agradable o una muerte segura. Ese anhelo es debido, a mi entender, a la vaguedad que mueve todo el texto - desde el nombre del protagonista, K., a los lugares que describe. Siempre es un riesgo recomendar un libro. Los críticos están para eso. Y hoy me he decidido a aprovechar la oportunidad que aquí se nos brinda y ejercer yo también de crítico. Recomiendo fervientemente la lectura de este libro de Kafka, no por lo apasionante y ameno que pueda ser - no es un libro ameno ni mucho menos -, sino por lo interesante de la misma. Es un libro que todo aficionado a la buena lectura debería leer, para poder experimentar esa sensación de desazón, de ganas de seguir reflexionando sobre los textos, para que éstos traspasen las páginas impresas y nos lleguen a la mente en forma de obsesión beneficiosa. Y si os gusta ese libro, probad con otro pedazo de volúmen que es Berlín Alexabderplatz, de Alfred Döblin, uno de los experimentos literarios más completos que he leído.

Gracias a los que habéis leído esta insigne crítica.

¡Ah! No encadenéis nunca dos libros seguidos, o la lectura se os atragantará para siempre. Yo siempre busco una novela de folletín - Anne Perry, por ejemplo - para desconectar cuando he leído un par de tomos muy sesudos.

 

Joseph B. Macgregor 

Kafka en estado puro. Este concepto "Kafkiano" de la existencia humana encuentra en esta narración su mejor vehículo de expresión, su definición más exacta. El personaje central a fuerza de sentirse acusado por todos los que le rodean, terminará por sentirse culpable y ajusticiado a causa de un crimen o de un pecado cuya naturaleza real ignora. Joseph K. nunca llegará a saber que es lo que ha hecho, por qué razón ha sido encarcelado y posteriormente procesado y eliminado. El relato es apasionante de principio a fin. La forma se encuentra siempre en perfecta correspondencia con el fondo, trasmitiendo en todo momento la sensación de angustia existencial del protagonista, obligándonos a reflexionar acerca de multitud de hechos absurdos en las que inocentes han sido y siguen siendo ajusticiados sin ninguna razón ni explicación lógica. Sólo porque - como sucede en la novela - unos señores de la cúpula social así lo han decidido.

 

Nuria López

Creo que tenía unos 15 años cuando leí este libro, y lo cierto es que no lo entendí. Me pareció muy irreal, como si Kafka estuviese descubriendo un extraño sueño... Quizá algún día lo retome, dispuesta a desenmascarar el mensaje que, estoy segura, Kafka ha encriptado en sus páginas. Pero el libro me dejó un sabor amargo y un tanto aburrido, y quizá por eso me cuesta sentarme a leerlo de nuevo. Creo que el mejor sabor de boca que me dejó fue un fascinante interés por la vida real de Franz Kafka: debió ser un tipo muy interesante.

 

David Gil

Voy a añadir dos detalles: uno particular de este libro y otro de toda la obra de Kafka. El primero fue una gran sorpresa; yo, no sé por qué, me esperaba un tipejo derrengado y aplastado por un omnipotente sistema judicial, y resulta que el hombre tiene dignidad y valor para defenderla. Sinceramente me impresionó el arrojo de este hombre en situaciones tan perversas. Con ésto, creo, Kafka ha salvado al libro de no pasar de ser una enorme pesadilla deprimente; con esto y con el otro detalle del que hablaba: su ironía, su humor.

No comparto esa percepción de la obra de Kafka como una experiencia terrorífica. A mí Kafka me ha hecho reir más que ningún otro escritor. Yo veo a Kafka como un gran irónico, me lo imagino disfrutando terriblemente de la escritura, viendo a sus criaturas con visión aguda y mucho humor. Por cierto, que yo sepa, al contrario de lo que dice Renée Vivien, Kafka no se suicidó, murió de tuberculosis.

 

El Caballero 

El más incomprendido de los libros de Kafka. Hasta a Orson Wells, que era superdotado, le quedó grande; al comienzo de su adaptación cinematográfica hay un prólogo que dice que "la lógica de esta historia es la lógica de las pesadillas". Craso error, ya que "El Proceso" no es mas que una comedia. Y desopilante. ¿O a alguien le parece que esas oficinas en las que se tiende ropa no son carne de comedia.

Max Brod (el albacea de Kafka para quien no lo sepa) declaraba que las lecturas de Kafka despertaban las carcajadas de sus amigos. Kafka es un comediante, ácido, oscuro, pero comediante. Hasta el magnífico Borges se equivocó al ponderar su obra con el libro de Job.

Kafka definiría lo que sería el siglo 20, y su huella se ve hasta hoy. En el formato culto lo vemos en George Perec, Beckett y en el popular, en toda la comedia excéntrica de los Monty Python's. Sin embargo, y en esto culpo a la educación escolar, se lo sigue tildando de creador de parábolas oscuras. A propósito, no hay nada peor que encomendarle a un niño de 12 años una lectura adulta como la de Kafka; no la entenderá y la terminará odiando.

Se me viene a la mente otra ponderación desafortunada, esta vez de Rodrigo Fresán, que en su libro "Trabajos Manuales", satiriza a la telivisión valiéndose de Kafka; en una especie de cuento titulado Kafkajadas en familia, coloca a la obra de Kafka en pantalla como vehículo para la risa. Fresán cree que esto es un sacrilegio, no sabe (el pobre) que Kafka siempre buscó la risa. Acepto el trasfondo horroroso del genio de Praga, no obstante, la superficie estaba bastante clara, hasta que Max Brod la suplantó.

 

Despistao 

A esta novela le pasa como al cuadro pintado por un niño a base de brochazos sin ningún orden, y que una vez exhibido provoca los más encendidos elogios por parte de sus observantes. La historia no tiene sentido, es aburrida y no produce ninguna emoción. Párrafos y más párrafos de relato desprovisto de todo. He leído apasionados comentarios acerca de que es una crítica a la sociedad, al sistema judicial, a las miserias del ser humano...Y qué. Se pueden plasmar todas esas cosas a través de una historia interesante, y El proceso interés, lo que se dice interés, no tiene ninguno. Leí un tercio con detenimiento y esfuerzo, hasta que me harté y pasé por el resto rápidamente, para corroborar que es una plasta como la copa de un pino. Otro clásico decepcionante

 

Esta reseña tenía 21 comentarios en la web anterior 

 

 

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