Anika entre libros

El infierno de Treblinka

Ficha realizada por: Carol Inabé Barba
El infierno de Treblinka

Título: El infierno de Treblinka
Título Original: (El infierno de Treblinka, 1946)
Autor: Vasili Grossman
Editorial: Galaxia Gutenberg,Galaxia Gutenberg & Círculo de lectores


Copyright:

© 2009, The Estate of Vassili Grossman

© 2014, Editorial Galaxia Gutenberg. S. L.

© 2014, Círculo de Lectores, S. A.

Traducción del ruso por Ediciones en Lenguas Extranjeras (Moscú, 1946)

Edición: 1ª Edición: Noviembre 2014
ISBN: 9788416252176
Tapa: Blanda
Etiquetas: Alemania, autobiografía, autobiográfica, violencia, campos de concentración, Rusia, divulgación, asesinatos, crónica negra, muerte, exterminio, Historia, holocausto, nazis, II Guerra Mundial, judíos, literatura rusa, periodismo, testimonios, crónica, tortura, matanzas reales, Polonia, crónicas, Treblinka, las SS, crematorios, crímenes de guerra, Ejército Rojo, Solución Final
Nº de páginas: 80

Argumento:

Un breve, pero crudo testimonio de primera mano de lo que fue el infierno en Treblinka, uno de los mayores campos de exterminio nazi en Polonia. Utilizado posteriormente en los "Juicios de Nuremberg" contra oficiales y altos mandos nazis, luego de la Segunda Guerra Mundial, relata con duro realismo todo lo que allí sucedió: el paso de la esperanza al estupor, luego convertido en horror, de los cientos de miles de judíos enviados allí absolutamente convencidos de que iban a ser expatriados, pero que nunca llegó a ser así. O los que fueron directamente enviados hasta Treblinka, al Campo de Trabajo 1, como reses en vagones interminables, sin agua, ni luz, que llegaban para trabajar y ser reemplazados en un abrir y cerrar de ojos. Condenados de por vida hasta el último aliento.

Un testimonio de algo no debe repetirse nunca, Vasili Grossman, entrevistó a muchos testigos -tanto de un bando como de otro-, campesinos de las tierras aledañas, los pocos que sobrevivieron, para entregarnos esta crónica de lo que nunca debió haber sido.

 

Opinión:

 

Vasili Grossman viajó junto al Ejército Rojo ruso durante la Segunda Guerra Mundial como voluntario, cronista y corresponsal de guerra para "Estrella Roja", el periódico del mismo ejército. De ese viaje surgieron dramáticos testimonios de la guerra, que fueron compilados en un libro "Años de Guerra" (Galaxia Gutenberg, 2009) y del que se extrae íntegramente "El infierno de Treblinka".

Esta crónica, es y será un desgarrador lamento de todo lo que significó la "Solución Final" de la maquinaria exterminadora nazi. Fue el primero en contar cómo fue ese infierno donde perecieron más de tres millones de personas, aunque se da la cifra de 800.000 mil, Grossman hace cálculos de todos los trenes que pasaban, frecuencias, cantidad de vagones, cantidad de personas por vagón y, aun contabilizando a la baja, siempre el resultado es la escalofriante suma de tres millones de personas: adultos, ancianos, niños, judíos, gitanos, disidentes y de otras nacionalidades. Treblinka fue una fosa ávida de cuerpos que no se saciaba nunca, sólo al final de la guerra empezaron las cremaciones y se construyeron los hornos, donde el humo negro y grasiento de muchas almas, se esparcía por el campo con su irrefutable olor a muerte.

Porque eso es lo que nos cuenta Grossman, ese lugar en medio de un bosque, el "atrezzo" de la estación de Treblinka antes de llegar al campo de concentración, la cantidad de gente que pasó por ahí, el miedo, la violencia, la muerte, impregnadas en cada letra que escribió.

Y leer y sentir que tu corazón no puede más, cerrar los ojos, llorar, sentirte impotente, dar crédito a ese latigazo helado que sube por la espalda cuando estás ante la inminente muerte, cuando te separan de tu familia, te quitan tus ropas, pertenencias, tu dignidad, cuando tu rostro palidece de miedo, no puedes arrancar porque un ejército custodia la entrada, no hay escapatoria, no hay posibilidad de dar marcha atrás. Vas a morir. Lo sabes. Dentro de ti se formulan ruegos y palabras no dichas. No. No es un sueño, estás desnudo ante la puerta de la cámara, entras al baño, te dan una toalla, jabón y te cierran la puerta. Todo acaba ahí.

Nosotros podemos cerrar el libro y huir tranquilamente de Treblinka, los que entraron allí, nunca tuvieron otra opción. Los que llegaron convencidos de que iban a otro lugar, a empezar una nueva vida, nunca sospecharon hacia donde los llevaban, y esa es lo esencial de esta crónica, parecía inverosímil, hasta que Grossman comenzó a indagar. ¡Era real! No era un sueño, como muchos pensaron, no era un rumor, las carreteras aledañas testimonian el paso de la muchedumbre al matadero con una ceniza negra, la de cientos de miles de cuerpos cremados. Incluso el autor aun escucha un lamento desde la tierra, se ven aquí y allí pertenencias de los exterminados. Cabellos de diversos tonos, como mudos testigos de lo que allí ocurrió.

Gracias a este escrito, a la recopilación de información y testimonios, se pudo dar fe de todo lo sucedido en los Juicios de Nuremberg, realizados entre 1945 y 1946, donde se logró condenar a muchos altos mandos nazis a la pena capital o a la cárcel. Otros se suicidaron antes (como el propio Hitler) o huyeron a otros países, donde se les persiguió para poder enjuiciarlos.

Pero Treblinka fue uno de los muchos campos de exterminio nazi, leer este testimonio y tener la certeza que se repitió en otros lugares hace que se cuestionen tantos temas: complicidad, impunidad, terror, indiferencia, "lavado de cerebro", acondicionamiento político, ¿cómo se llega a este punto?, ¿cómo es posible que esta maquinaria funcionara con tanta impunidad? El dolor de Treblinka aúna tantas interrogantes, abre puertas desconocidas, crea vínculos y necesariamente se participa desde dentro, desde el interior de uno mismo, la lectura de este horror dibuja una frase en el consciente colectivo: "¡nunca más!"

Así fue que tras la guerra Alemania fue reducida y reconducida para que nunca pudiera volver a hacer lo mismo, su poder fue aplastado por la conjunción de otros países para velar por la paz y la concordia, pero esa, esa es otra historia.

Carol Inabé Barba

 

 

Frases de esta opinión pueden utilizarse libremente en otros medios para promoción del libro, siempre que no se varíe y se mencionen al autor de la misma y al medio anikaentrelibros.com

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