Anika entre libros

Premios de Novela Ciudad de Torrevieja 2008. Página 6

Anika Lillo, noviembre 2008

Premios de Novela Ciudad de Torrevieja 2008. Página 6

Smiles5

 

Pachá Pachí Pachá (La fiesta y la post-fiesta)

Momentos...

Momento Yo Me Traigo Mi Botella

Cuando entras en la discoteca, más si está limitada por una cinta donde entra la gente VIP, alejada mínimamente por los alicantinos habituales de la disco (más tarde llegaría a desaparecer esa separación y provocó uno de los momentazos de la noche...) lo primero que buscas es dónde asentarte y con quién. Manel y yo lo teníamos claro: con los Gamberros de Torrevieja. Así acabamos en la misma esquina de una barra, Sergio Rossi, Toni Polo, algunas amigas, Julio Guerrero, Manel y yo. La elección de la esquina era obvia: barra de bar + camarera guapa = sitio perfecto. Quiénes eligieron el sitio no es algo difícil de adivinar, pero mirad la foto.

 

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El perfil pertenece a Julio Guerrero, el torso rojo y la oreja a Toni Polo, y el brazo con camiseta blanca poniéndole cuernos a la cabeza de su amigo, a Sergio Rossi

De casi todo el mundo es ya conocido que yo sólo bebo vino tinto, a ser posible Rioja o valenciano, y que cuando voy a algún sitio donde hay alcohol no suelo encontrar vino muy fácilmente, así que antes de salir del hotel donde cenamos, le conté mis penas a un agradable señor que se ocupaba de nosotros y de que el bus saliera con todos dentro (o sea, un relaciones públicas o RRPP). El amable señor, cual caballero indómito y sorprendente, me dijo que eso lo arreglaba él, y que el autobús no se marchaba sin mí. Me hizo bajar un piso (¡ainsss, en qué líos me meto yo solita!), me acercó hasta un mostrador que había delante de un despacho, preguntó por el gerente del hotel y de pronto me vi en el despacho del sr. Ferrer, eligiendo una botella de vino para llevarme conmigo :)

Pues esa botella de vino, de incógnita, se vino conmigo a Pachá :) y por cierto, nada más llegar me hicieron ponerla sobre la mesa que ocupábamos para beber todos (menos mal que bebieron un poco porque si me la bebo yo enterita...)

Situémonos: la discoteca tenía una 'peazo' fuente de chocolate que, si no la fotografío, no me quedo a gusto (aunque claro, también la probamos). El chocolate corría descendiendo sin tregua y podías elegir entre trozos de frutas o gominolas para embadurnarlas y comértelas. Mmmm... rico rico.

 

Manel -chocolate


Una de las primeras cosas que tocaba hacer era beber (jeje) pero sobre todo fotografiar a los invitados. Por supuesto traté de fotografiarme(nos) con Alejandro Palomas, que vino con Sandra, pero no hubo forma: cuando coincidíamos alguien le llamaba y le enganchaba. Hubo un momento en que esperé, pero luego surgió una foto (dos en realidad) de los comensales de nuestra mesa en Pachá, y para allí nos fuimos.

 

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En nuestro recorrido por Pachá a veces Manel y yo nos separábamos.

Momento Ignacio Salas

¿Recordais que entrevistaban a Ignacio Salas cuando ocurrió aquel desliz de Alicia con su nombre? Pues no pude verlo a partir de entonces pero luego sí lo divisé -cerca de nosotros- en Pachá. Y estaba sentado en una mesa con una guapa chica que no sabía quién era. Normalmente, en estos casos, te imaginas que es alguien a quien conoce, alguien con quien hay buen feeling, una sobrina, etc... Vamos, si no sabes quién es lo lógico es que te dediques a lucubrar hasta que preguntas. Pues a la mesa fui yo justo cuando la chica se levantaba y se marchaba, pero aproveché para hablar con Ignacio y sugerirle que posara para una fotografía. Al poco volvió la chica y le pedí que apareciera en la foto (para que Ignacio no saliera solo), pero dije algo que debió parecerle "raro".
- ¿Te importa si te hago una foto con Ignacio o hay algún problema?

Aquello del "problema" debió sonarle a "ésta ha pensado que soy la sobrina del artista" porque sólo había que ver la cara de susto que puso. ¿Problema? ¿En qué sentido? Obviamente no lo había, no era su sobrina, sólo una invitada más, una amiga: ¡Era Paula Izquierdo! Jo, qué malo es no conocer las caras de los demás ^.^

 

Pacha

El dinosaurio Ignacio Salas (¡Juro que él me dijo que le describiera con una palabra muchísimo peor!) con la bella escritora Paula Izquierdo (que, por cierto, aparece en uno de los libros que edita Fernando Marías - "Frankenstein"- y que os recomiendo personalmente ¡¡porque lo he leído, eh!!)

Según Ignacio yo no debía perder el tiempo fotografiando a ancianos si no a gente guapa y joven. Pero ¡ojo! que una cosa es lo que se dice y otra lo que se hace, que la siguiente foto fue una idea de Salas (muy divertido, por cierto) que apareció por mi espalda, se abrazó a mí y me pegó un susto.

 

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Ignacio me describió como... ejem... anfeta con patas XD
No sé por qué le daría yo esa impresión ^.^
Bueno, he aquí algunas fotos que tomé en Pachá:

 

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Espero que Pepe no se me haya enfadado por decir que me recuerda a Tony Manero ^.^

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Momento Esteban Martín

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Y es que con Esteban Martín también hubo un "momento" que se alargó hasta que a mi cámara le salió de las narices funcionar como debía. No sé cuántas fotos me tocó hacer para que al menos UNA saliera bien (esta que veis) pero es que Esteban me dijo que faltaban las palabras mágicas... et voilà. Las dijo y la foto salió :) ¡Aleluya! Y luego hay quien no cree en la magia potagia.


Momento Me Pido Esta foto

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No sé si recordáis que el año pasado Manel se pidió una foto (o sea, que le hiciera una foto con alguien en particular). Este año la foto deseada era ésta, con Nerea Riesco y Álex Salmon. Cosas de periodistas... Ahora viene un momentazo.

Momento Carranza Guardaespaldas

Primero, una de las cosas que me propuse era bailar con Ildefonso Falcones, porque tiene fama de bailar muy bien y había que comprobarlo sacándolo al escenario.
- Pero si yo ya he bailado -me dijo.
- Pero conmigo no. Además no sé bailar. Me han dicho que bailas muy bien y quiero que me enseñes -dije.
Y me acompañó, pero antes de darme cuenta yo ya estaba desmelanada bailando junto a Andreu Carranza y el señor Falcones se había desviado hacia gente menos desmelenada (tardó nada en volver a la barra y descansar). Seguramente, al verme bailar, debió pensar que le había mentido (pero es cierto, no sé bailar, lo que pasa es que me emociono, como con todo, y acabo ganándome mi espacio en la pista).

Y allí estábamos felizmente bailongos Andreu Carranza y yo (su mujer con nosotros pero riendo más que bailando ¡es que éramos un chiste!) cuando me percato de dos cosas: a) La barra de separación entre oriundos de Torrevieja y nosotros había desparecido... b) Un alicantino se me acercaba misteriosamente entre miraditas de interés.

Y tras pasar por delante de mí una vez con ese evidente interés mientras yo bailoteaba, trató de volver... ¡pero se encontró con un muro protector! Andreu Carranza bailaba, esta vez, marcha atrás, y le impedía el paso. El chico dio unos pasos hacia atrás y volvió a intentarlo sin quitarme la vista de encima (y yo, que bailaba y miraba a Carranza, podía ver las intenciones del macho man). Y vuelta a ocupar la pista, Carranza y yo, ambos frente a frente pero caminando (o bailando) hacia atrás. Y dale que te pego... el chico de nuevo retrocediendo. ¡Y lo que me reí y divertí yo con aquel guardaespaldas no se puede contar! Fue un auténtico momentazo de chiste visual, pero lo más gracioso de todo, y por eso me reí tanto, es que Carranza no se dio cuenta en ningún momento de que estaba alejando al pretendiente alicantino! Aprovecho para darle las gracias nuevamente -ya lo hice después allí- porque no tenía ningunas ganas de espantar por mi cuenta a nadie.

 

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La verdad sea dicha, encontrarme de nuevo con Andreu Carranza y su mujer fue genial, porque es una de las parejas con las que mejor me lo paso.

Y hasta aquí os puedo mostrar en fotos, pero no se acaban las anécdotas, porque las hay aún y todavía divertidas, o curiosidades varias... Vamos allá:

Momento Perdiendo Cosas I

A gritos tuve que avisar de que había perdido el bolso. ¿Y me hacían caso? Nooooooooo. ¡Qué malo es el alcohol! Todos de fiesta, especialmente los Gamberros de Torrevieja que me habían prometido cuidar de mi bolso y no había ninguno en su lugar de vigilancia!!!! Grité casi hasta desgañitarme entre la música cañera de la disco (les dio por meter música de los 90 cuando les pedí de los 80... si es que no se enteran). Hice aspavientos hasta que empezaron a hacerme caso, y justo cuando ya los tengo a mi alrededor contándoles que había perdido el bolso (dentro, la cámara, la grabadora, el dinero, el viaje de vuelta, documentación... todo), mis ojos se paran ante la barra del bar y allí estaba él, el muy jodío, riéndose de mí. El bolso, digo. Ains, qué vergüenza. Allí lo había dejado yo. ^.^

Momento Torrevieja Es Así

Cuando el reloj acercaba su minutero a las cuatro de la madrugada, los autobuses que nos debían devolver al hotel ya estaban preparados para salir. El que no quisiera cogerlos, ya se apañaría. Algunos de nosotros nos salimos a esperar fuera y charlar, y de paso descansar de tanto baile. Manel, el matrimonio Carranza y yo pudimos ver una ambulancia llevándose a alguien -pero no nos enteramos de qué había ocurrido- pero vivimos aún un momentazo torrevejense genial: Un taxi paró a las cuatro de la madrugada frente a Pachá. Una chica de Alicante bajaba y otra se quedaba dentro del coche. La que bajó, toda moderna ella, apretujando sus muslotes en sus ceñidos pantalones, se acercó a nosotros y sólo hizo una pregunta: ¿Hay gente interesante? Alguien le dijo que no, y acto seguido se metió en el taxi y se largó. O.O

Momento Manel Macarrones

A nuestra vuelta al hotel resulta que la fiesta no se había terminado, había post-fiesta. Y la hicieron en una de las habitaciones pequeñas (las había de varios tamaños, la verdad es que en la mía habrían cabido mejor pero luego no me hubieran dejado dormir así que no dije nada). Lo curioso es que no paraba de entrar gente y allí ya nos sentábamos como podíamos, a veces hubo algunos encima de otros, otros casi en la puerta o en el balcón, superpuestos en 3D... en fin. El caso es que allí seguían de fiesta y había bastante andalú muy saleroso/a con ideas bastante locas para darnos a conocer unos a otros (algunos ya se conocían, yo sólo conocía a Julio Guerrero, que estaba en el suelo y se había descalzado, y a Pepe Sabater que simplemente se sentó en el sofá).

La chica que ideó el juego por el cual debíamos "conocernos" debía haber bebido más de la cuenta porque nos sugirió pensar en nuestra comida favorita pero con una particularidad, el nombre debía empezar por la misma letra que el nuestro de pila. Y así empezaron unos y otros mientras yo pensaba y pensaba y no me salía nada... Manel lo tuvo fácil, alguien utilizó los Macarrones y a él le sirvió para apuntarse. Manel Macarrones. Yo decidí transgredir la norma, era imposible hacerlo de otra forma. Cuando me tocó el turno dije solemnemente: Anika Achocolate.

Después de esto y viendo que la habitación se llenaba más y que en breve acabaría amaneciendo, decidí marcharme a la cama...

Y ahora vendrá un fantasma a joer la marrana (para conocer al fantasma, ir a página 7)

 

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