Anika entre libros

Mañana todavía. Doce distopías para el siglo XXI

Ficha realizada por: Anika Lillo
Mañana todavía. Doce distopías para el siglo XXI

Título: Mañana todavía. Doce distopías para el siglo XXI
Título Original: (Mañana todavía. Doce distopías para el siglo XXI, 2014)
Autores: Elia Barceló, Emilio Bueso, Félix J. Palma, Javier Negrete, Juan Jacinto Muñoz Rengel, Juan Miguel Aguilera, Laura Gallego, Marc Pastor, Ricard Ruiz Garzón, Rodolfo Martínez, Rosa Montero, Susana Vallejo, José Antonio Merino
Editorial: Fantascy
Colección: Fantascy


Copyright:

© Laura Gallego, "WeKids", 2014

© Emilio Bueso, "Al garete", 2014

© Elia Barceló, "2084. Después de la Revolución"

© Félix J. Palma, "Instrucciones para cambiar el mundo", 2014

© Rosa Montero, "El error", 2009

© Juan Miguel Aguilera, "Limpieza de sangre", 2014

© Marc Pastor, "Camp Century", 2014

© Rodolfo Martínez, "En el ático", 2014

© José María Merino, "La Inteligencia Definitiva", 2014

© Susana Vallejo, "Gracia", 2014

© Juan Jacinto Muñoz Rengel, "Colapso", 2014

© Javier Negrete, "Los centinelas del tiempo", 2014

© Penguin Random House Grupo Editorial SAU, 2014

Edición: 1ª Edición: Junio 2014
ISBN: 9788415831310
Tapa: Blanda
Etiquetas: robots, antología, internet, ciencia ficción, clases sociales, manipulación, relatos, distopía, género fantástico, islamismo, literatura española, nuevas tecnologías, recopilatorio de varios autores, redes sociales, terrorismo, venganza, recopilación, censura, invasiones, inteligencia artificial, smartphones, represión social, represión política, estado islámico, futurista, corrección política - lo políticamente correcto, tráfico de niños
Nº de páginas: 490

Argumento:

Doce distopías que tienen en común cosas que ya conocemos, pero que consiguen que veas todo lo ya conocido y en principio no necesariamente nocivo, como algo altamente peligroso y, curiosamente, no te extraña porque parece que estemos abocados a ello por nuestra falta de reacción inmediata: redes sociales, móviles en constante avance, abuso de poder, invasiones integristas, clonación, censura, mercado de niños, prohibiciones, lo políticamente correcto… De todo hemos oído hablar, no todo nos afecta igual, pero en ningún caso han llegado tan lejos como en estos doce relatos.

 

Opinión:

 

Todos los relatos que componen "Mañana todavía" son alertas, denuncias, críticas, advertencias. No puedo estar más de acuerdo en este caso con la contraportada del libro. Y da miedo. En algunos casos diría que, incluso, terror, verdadero horror. A pesar de ello, no son iguales.

Quizás primero deberíamos preguntarnos qué es una distopía. Como el propio Ricard Ruiz Garzón comenta, no es una palabra que apareciese en la rae aunque puede que en un futuro eso cambie. No lo era cuando lo miré hace ya unos años, pero venía de la mano de la trilogía "Los juegos del hambre", apoyada por otras trilogías como "Divergente", "El corredor del laberinto" o "Marca de nacimiento". Unas son más conocidas que otras gracias al cine, pero lo que tenían en común era lo siguiente: algo había pasado en el planeta, un cataclismo, una guerra mundial, una pandemia… algo que había acabado con la vida como la conocíamos hasta ahora, y en la renovación de ese planeta unos ostentaban el poder y hacían uso y abuso de él. En estas distopías, además, coincide el pesimismo (como en su día ocurría con clásicos como "1984", "Un mundo feliz", "Clones", o "Farenheit 451") y una mezcla de futuro y pasado: generalmente podíamos ver cierta tecnología por un lado, y una ambientación de Edad Media por otro en un cóctel que hacía (hace) de estas distopías modernas y juveniles algo muy atractivo. En "Mañana todavía" los autores han mostrado que se puede hacer otro tipo de distopías, sin steampunk ni personajes estrafalarios como los habitantes del Capitolio ni monstruos 'amorfoarmados' (monstruos animalescos mitad biológicos, mitad armas letales, en realidad) como los laceradores del Laberinto. He de decir que cuando pensaba en la reseña todo lo que pensaba coincidía con la nota de Presentación de Ricard Ruiz Garzón, quizás por eso veáis similitudes entre esa nota y mi opinión, pero es que, a pesar de leerla después, está claro que estamos de acuerdo. Como editor y recopilador ha hecho un gran trabajo.

El nivel de los relatos es alto (aunque alguno pueda no impactarte tanto), y en ocasiones altísimo. Yo destacaría por encima de todos los que más me han impresionado, como "Limpieza de sangre" de Juan Miguel Aguilera (donde el estado islámico se impone en nuestro país) porque durante su lectura me hervía la sangre por un lado, y me aterrorizaba por otro. Es uno de esos relatos que te alteran porque los ves factibles, más aún hoy después de haber sufrido estos nuevos atentados de extremistas islámicos en Francia. A favor de Juanmi advertir que su protagonista es musulmán pero no es un extremista. En cuanto al lector quizá sufra una fuerte sensación de acorralamiento. La vida que nos presenta es terrible.

Otra de las historias futuribles creíbles y que, por tanto, además de hacerte pensar te pueden resultar espeluznantes es la de Javier Negrete, "Los centinelas del tiempo", y hoy más que nunca, no sólo por la imposición de lo políticamente correcto que tanto detesto, sino porque la actualidad nos ha demostrado que hay quien se empeña en que avancemos hacia ese horrible mundo, gracias -por ejemplo- a una mujer que ha pretendido hace apenas unos días que el piropo se prohíba. En pleno siglo XXI. De eso va el relato de Negrete: la censura y las prohibiciones, cada vez más férreas y absurdas buscando lo políticamente correcto, acaban con un lugar en el que ni tú ni yo querríamos vivir. En su caso hace un merecidísimo homenaje a los libros y a la fantasía, que aplaudiréis. Por otro lado la palabra espeluznante no os abandonará durante su lectura.

Me ha gustado mucho el relato de Elia Barceló, "2084. Después de la revolución", porque en su trama aparece un personaje que aún tiene fe en que se puede salir de esa asquerosa sociedad en la que parece que acabaremos si no hacemos que las cosas cambien, y sin embargo depara una gran sorpresa. En su historia casi todo son chicas, una especie de mercado de carne pero no de prostitución. Chicas que no piensan más que lo que "deben" pensar. Una mezcla de lavados de cerebro -tan parecidos a las sectas- con la imposición de pertenecer a un mundo nuevo en el que no está permitido pensar de otra forma, y donde los pobres son absolutamente prescindibles.

Félix J. Palma ha vuelto a sorprenderme y enamorarme: la suya también es la historia de una esperanza, del deseo de poner todo en orden, de que las cosas estén bien cuando ya todo no puede estar peor, pero lo ha narrado de una forma fascinante: sus personajes hacen las mismas cosas que tú y que yo, pero no las hacen de la misma forma. Sé que resulta muy críptico pero en el caso de la historia de Félix es imprescindible dejarse sorprender. "Instrucciones para cambiar el mundo" también es una historia pesimista pero, curiosamente, deja un breve aliento fresco de lo más inesperado. Félix vuelve a demostrar que es único.

También me ha sorprendido y gustado el primer relato, el de Laura Gallego, "WeKids", no sólo por la sencillez con la que está narrado -es además muy directo y claro-, sino porque parece que ha cogido esas tendencias que ya empiezan a existir en la red y la ha hecho crecer y fanatizarse (no, esta palabra no existe en la rae, pero seguro que entendéis por donde voy). En su historia un padre le crea a su bebé recién nacido un perfil en una red social para niños. Cómo terminará esta obsesión por ser el más notorio es un puñetazo en el estómago, pero no creáis que por decir eso os resultará previsible su final.

La historia de Rodolfo Martínez, "En el ático", es la historia de una venganza pero utilizando la ciencia ficción (hoy ciencia ficción, en su caso utiliza a los clones) donde la diferencia entre las clases sociales son aún más sangrantes. Aunque no es para nada previsible confieso que -quizás porque soy muy de averiguar antes de hora las cosas- a mí me resultó fácil conocer de antemano ese as en la manga que Rodolfo se guardaba. Pero debo advertir que además de la historia -muy buena y dura, como todas,- se ha trabajado unos personajes que enganchan, especialmente el de la chica, contratada por un joven poderoso para que haga su trabajo sucio y así no tener que mancharse él las manos. Realmente son dos protagonistas, pero ella es LA protagonista. Humillación, abuso de poder, órdenes de asesinatos para mantener un status, y una 'ciudadela' piramidal que indica quién no es importante y quién es más afortunado.

El relato de Susana Vallejo es muy duro. En principio parece que puedas identificarte con sus personajes porque no ves nada en el ambiente que te haga pensar lo contrario, hasta que descubres qué pasa cuando su personaje va a visitar su antiguo barrio. En "Gracia" todo es normal hasta que te aprieta el estómago y necesitas que ponga FIN. El horror en un ambiente de lo más normal, y todo porque una vez algo cambió en el mundo de los niños y en la moral de los adultos. Tampoco se puede contar más porque su as en la manga es el final terrorífico e impactante que Susana, seguramente, buscaba (uno de esos que yo soporto bastante mal, por cierto).

Me han resultado más sencillos los relatos de Emilio Bueso ("Al garete"); Juan Jacinto Muñoz Rengel ("Colapso"), en este caso previsible aunque tiene su 'punto'; Marc Pastor ("Camp Century"), quizás debería cambiar la invasión de las plantas que ya nos dio a conocer, por otra cosa; y Rosa Montero ("El error", que desde luego nos sería muy fácil reconocer prácticamente a cualquiera, de hecho no hace mucho vi una película oriental que contaba algo casi 100% similar a su relato)… quizás porque o eran algo previsibles o ya te sonaba bastante lo que leías. Y me ha parecido muy ambicioso el de José María Merino ("La inteligencia definitiva") con un resultado algo facilón, que aunque hablaba de "control" como lo hacía el de Rengel parecía que no fuera un autor acostumbrado a escribir sobre el género. Curioso para ser quien es, todo lo que ha escrito (y eso incluye ciencia ficción) y todos los premios que  ha ganado (sin olvidar que es miembro de la rae). En su caso, supongo, se debe a que a mí, personalmente, no me ha atrapado. Me pareció que empezaba muy bien y tuve la sensación de estar acompañada de Hall 9000. Yo no me distingo por mentir, por eso debo decir que a pesar de que el nivel de todos los relatos es bueno y muy bueno, personalmente los que me han parecido más sobresalientes o impactantes son los antes mencionados. Y todo el mundo sabe que entre mis autores favoritos se encuentran también Emilio Bueso y Juan Jacinto Muñoz Rengel aunque en este caso sus relatos no me hayan impactado como esperaba.

En su conjunto es una obra fantástica que merece ser leída y reeditada, porque pocas recopilaciones de tal calidad y de género distópico se pueden encontrar por ahí.

Si aún no lo has leído, deberías. Y luego nos cuentas cuáles fueron tus favoritos.

Anika Lillo

 

 

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