Anika entre libros

Entrevista a Juan Jacinto Muñoz Rengel por "El gran imaginador"

"Esta novela es la historia del mayor fantaseador de todos los tiempos, con una capacidad de imaginar que va mucho más allá de los límites humanos"

Anika Lillo, octubre 2017 / Fotos: Eduardo Cano

 

"El gran imaginador" es también "la fabulosa historia del viajero de los cien nombres", una novela muy diferente a las anteriores que ha permitido a Juan Jacinto Muñoz Rengel dar un origen alternativo a hechos y mitos que nos han maravillado alguna vez, como el mito de Frankenstein, el Golem creado en un ghetto judío, la leyenda de Drácula o el mismísimo manuscrito Voynich. Un alarde de imaginación que es, a su vez, un homenaje a la literatura.

En ella, el pequeño Nikolaos Popoulos empieza su infancia como esclavo del hieromonje Slobodan Uros, para huir y terminar alternando con piratas uscoques, el harén de Solilman I el Legislador, o la mismísima Elizabeth Báthory, para terminar siendo amigo y protector de un joven escritor llamado Miguel de Cervantes.

"El gran imaginador" es una novela altamente recomendable, ambiciosa, de gran calidad narrativa, amena y una gran provocadora de curiosidad.  

 

ENTREVISTA

 

Resulta difícil catalogar o incluso reducir a un argumento tu novela ¿cómo la presentarías tú?

Para mí este libro, antes que ninguna otra cosa, es un intento de indagar en los orígenes de la propia ficción y de los géneros Jjacinto -portadaliterarios modernos. De manera que sobre el fondo de la novela histórica he tratado de construir un homenaje a la literatura fantástica, a la literatura de terror y a la protociencia-ficción, doté además al narrador de cualidades propias del realismo mágico y a la trama de los mecanismos del género de aventuras. En realidad, se trata de una empresa muy cervantina. Pero me estoy olvidando de lo que hace todo esto posible. Su protagonista. Me preguntabas cómo la presentaría: esta novela es la historia del mayor fantaseador de todos los tiempos, con una capacidad de imaginar que va mucho más allá de los límites humanos.

 

Has utilizado un tiempo muy lejano pero también un lugar que te queda lejos. Te has debido documentar mucho ¿Por qué esas elecciones?

Mi personaje debía ser griego porque fue en Grecia donde tuvo origen nuestra civilización, la filosofía, la mitología, la tragedia… Allí nos inventamos el mundo, con grandes dosis de imaginación y fantasía. Incluso la ciencia-ficción surgió en las islas y las costas del mundo helénico, muchos siglos antes del nacimiento de Cristo. Por otro lado, el periodo concreto elegido, el siglo XVI, me permitía a su vez muchas otras cosas. Nos encontramos en los inicios de la Modernidad, ya existe la imprenta y está a punto de aparecer el Quijote, que cambiará por completo el decurso de la historia de la literatura. Esta elección temporal, junto con los viajes de Popoulos, me facilitarán poder hablar de la influencia del Imperio Otomano en Occidente, rescatar la hoy repudiada historia de la Grecia otomana, profundizar en los orígenes de las identidades nacionales de los Balcanes, en sus leyendas vampíricas, en el tráfico internacional de reliquias, en el funcionamiento de las órdenes religiosas, en la vida de los cruzados y de los piratas uscoques. También la falsificación y la manipulación histórica son transversales en la novela, lo que complicaba aún más el ya de por sí arduo trabajo de documentación.

 

Me decías en tu dedicatoria que has dedicado tu vida a esta novela. Eso suena muy profundo ¿qué la diferencia de las anteriores?

Mi intención siempre ha sido escribir libros distintos los unos de los otros. Pero lo que tiene de paradójico "El gran imaginador" es que, siendo muy diferente de todo lo que había hecho hasta ahora, al mismo tiempo contiene algo de cada una de mis obras anteriores: conserva cierto humor y la excentricidad del protagonista de "El asesino hipocondríaco"; la visión de la realidad como uno de los efectos de la ficción de "El sueño del otro"; la fusión entre lo histórico y lo futurista que ya podía encontrarse en "De mecánica y alquimia"; hay también ideas de sesgo metafísico, fantásticas a la manera de Borges, como ocurría en "88 Mill Lane"; y de "El libro de los pequeños milagros" toma la fantasía más gamberra, los seres imposibles, los alienígenas y las invasiones. Pero piensa que he tardado catorce años en escribir esta novela. A mi edad, eso ya es dedicar toda tu vida útil a un libro. Y claro, desde que empecé a proyectarla, mientras duró el proceso de documentación y cuando comenzaba a darle forma a su estructura, fue a la vez conviviendo con todos mis demás libros. Y quizá sea eso lo que a la vez la hace distinta: aunque siempre me había interesado mezclar géneros, nunca había cruzado tantos al mismo tiempo, tantos elementos en una misma obra.

 

A mí me ha parecido la más ambiciosa (sin que suene en absoluto peyorativo, todo lo contrario)…

Es que, además de todo lo anterior, era una novela plagada de retos. Aunar tantos géneros en una obra, ir pasando de uno a otro sin que chirríe, tratando de mantener el equilibrio del conjunto, reduciendo en las curvas y salvando una y otra vez los riesgos de que la novela se rompiera, suponía todo un reto. Pero la propia hipótesis de partida lo era. Intentar escribir, sirviéndome de una imaginación común y limitada, una novela sobre un personaje cuya imaginación no conoce límites, era un acto bastante suicida.

 

JJ Munoz Rengel - 3 - Eduardo Cano - Media

 

En el subtítulo ya indica que nuestro protagonista tendrá muchos nombres ¿por qué esa necesidad de cambiarlos?

Porque la mente y la personalidad de Nikolaos Popoulos son tan grandes que un solo nombre no puede abarcarlas. Es como la propia novela, que se resiste a ser etiquetada. Popoulos se reinventa constantemente. No puede ser de otra manera, le es casi imposible ser una sola persona. Y sus muchos viajes por el Mediterráneo y las situaciones siempre disparatadas que vive lo empujan una y otra vez a cambiar de identidad.

 

Otro por qué es ¿por qué de entre todos los autores famosos has escogido a Miguel de Cervantes para que sea su amigo y, de vez en cuando, coprotagonista?

Cervantes fue el inventor de la novela moderna, el inventor de la ficción tal y como la conocemos. En el "Quijote" aúna además un sinfín de géneros, desde las obras de caballería hasta la novela pastoril, desde los relatos breves hasta los poemas, desde la parodia hasta la metaficción. De algún modo, por un lado, con "El gran imaginador" quería reconstruir las circunstancias que hicieron posible este fenómeno. Y, por otro, como autor, me preguntaba cuáles serían los géneros literarios que fusionaría hoy Miguel de Cervantes.

 

"El gran imaginador" es, además de una novela muy aventurera, un enorme homenaje a la literatura ¿cierto?

En cada una de sus partes hay homenajes y guiños a otras obras. En la infancia de Popoulos en Atenas, a toda la literatura de ciencia-ficción de la era precristiana, a las obras de Yambulo, Antonio Diógenes, Luciano de Samosata y Ctesias de Cnido, al "Poema de Gilgamesh" y al "Physiologus". En su adolescencia en el monasterio del Monte Athos, a los cuentos de Poe y de Borges, a la obra de Lovecraft y a "El nombre de la rosa" de Eco. En Estambul, a "Las mil y una noches", a "La guerra de los mundos" de H.G. Wells y a "Picnic extraterrestre" de los hermanos Strugatski. Durante su peregrinación por los Balcanes, a la literatura gótica, a "El vampiro de Polidori", a "Drácula" de Stoker y a "La condesa sangrienta" de Alejandra Pizarnik. Y en su estancia en Praga, a la cábala y la literatura rabínica, y a "El Golem" de Gustav Meyrink.

 

¡Y a la imaginación!

Claro, es el leitmotiv. La literatura se podría dividir en dos grandes grupos, el de los escritores realistas y el de los escritores de la imaginación, que tratan de aumentar el mundo poblándolos de nuevos seres, posibilidades, objetos o ideas. En estos tiempos de realismo, a mí me gustaría posicionarme con los segundos. A pesar de ir contracorriente, o precisamente por ello. Todo el libro, por lo tanto, es una reivindicación de la literatura de la imaginación y de este modo de escribir.

 

Me ha parecido maravilloso que Nikolaos no sea nadie y sea al mismo tiempo tan importante, que tras él se escondan obras tan famosas, y también hechos. Obviamente son licencias de autor pero ¿por qué escogiste estas obras en particular?

Todos los guiños intertextuales que mencionaba, si te fijas, están relacionados con esto último: todos apelan a obras muy imaginativas, precursoras de los géneros de la imaginación, que, de alguna manera, al mismo tiempo también han ido componiendo mi imaginario personal. Por otra parte, lo justo es señalar que hay dos libros cuyo papel es mucho más central en la novela y no un mero recurso. Por un lado el Quijote, por los motivos que comentaba, junto con la vida del propio Cervantes, imaginador anacrónico, adelantado a su tiempo y maltratado por su época. Y, por otro lado, el Manuscrito Voynich, porque Nikolaos Popoulos también es el mayor falsificador de todos los tiempos, capaz de inventar los enigmas más irresolubles. De modo que mi intención era que su biografía estuviera diseñada para poder también explicar la existencia de este manuscrito cifrado, que después de tantos siglos nuestra ciencia aún no ha sabido resolver.

 

Cuando descubría estos homenajes te imaginaba disfrutando mucho pensando en cómo reaccionaríamos los lectores ¿es así?

Sí, supongo que ese diálogo interno lo tenemos todos cuando escribimos. No obstante, era consciente de que muchos de los juegos tan solo serían recibidos por una parte de los lectores. Por eso me preocupé de que en todo momento hubiera siempre una trama que pudiera suplir esa falta de sintonía. Quería que todos los lectores conectaran con la historia, aunque algunos lo hicieran a más niveles que otros.

 

Dime la verdad ¿tienes tú algo de Nikolaos Popoulos o lo tiene él de ti?

¿Qué es antes, el huevo o la gallina? Él, por lo pronto, tiene una imaginación incomparablemente mayor que la mía, considerando que la suya es infinita. Aunque, por supuesto, soy yo quien lo ha imaginado a él. Así que nuestra relación es compleja. Es cierto que muchas situaciones vividas por Popoulos en el siglo XVI pueden tener paralelismos con mi propia vida, más de las que pueda parecer. Aunque también es verdad que en otros aspectos se aleja mucho de mí y ni siquiera nos parecemos. Su personalidad, entre otras cosas, es muy distinta de la mía.

 

Debo decirte que se me ha quedado corta la experiencia de Popoulos con Báthory. ¿Por qué no decidiste darle más tiempo, sacarle más jugo?

Me parecía que hacer el libro aún más largo ya era un tipo de abuso. El encuentro con la condesa se produce en penúltima parte del libro, y mi sensación era que tenía que ir recogiendo los cabos sueltos. Por otro lado, me resultaba muy difícil alargar esos sucesos: todo lo que ocurre desde que Popoulos entra en el castillo de Erzsébet Báthory está tomado de testimonios reales, todos los detalles de las torturas, cada momento de monstruosa crueldad sucedió tal y como se cuenta. Así que mi estómago no JJ Munoz Rengel - 1 - Eduardo Cano - Medialo soportaba mucho más.

 

Uno de los personajes coprotagonistas es su amigo Mixalis Phanerotis. No vamos a descubrir su secreto pero debes saber que como lectora acostumbrada a que nada me sorprenda, lo suyo sí me ha dejado perpleja (y encantada, claro) Háblanos de él.

Tampoco yo quiero descubrir su secreto, así que estoy un poco atado de manos. Pero diré que, para ser consecuentes, alguien como Nikolaos Popoulos tenía necesariamente que tener un amigo así. A mí me sirvió además para tener un complemento perfecto, un personaje con quien pudiera hablar en todos los momentos de su vida y, además, una clave para introducir la vis cómica en la novela. Pero te contaré un secreto más: el increíble personaje de Mixalis Phanerotis, con todas sus particularidades, está basado en una persona real.

 

Tu Nikolaos sufre de malditismo, por cierto ¿crees en él, en su existencia?

No te podría decir que sí, porque no soy supersticioso ni creo en ninguna fuerza sobrenatural o superior. Pero, al mismo tiempo, todos conocemos a personas a las que todo les sale siempre bien, con tremenda facilidad, incluso cuando interviene en gran medida el azar. Y a otras a las que todo les sale mal, y sabemos que les seguirá saliendo mal una y otra vez en el futuro. Sin embargo, me interesaba además hablar de otra cosa en la novela: de todos esos malditismos sufridos en silencio, de todos esos destinos mínimos, que nunca serán conocidos por nadie, de los libros escritos pero nunca leídos, de los libros soñados pero ni siquiera escritos, de los grandes genios encerrados en un desván, de los grandes tiranos que murieron de niños, de toda esa historia invisible.

 

Desde que salió el libro hasta ahora te han hecho ya unas cuantas entrevistas ¿Qué les ha faltado preguntarte?

Me han preguntado casi de todo. Sin embargo, pocas veces me hacen mención al Manuscrito Voynich y al peso que tiene en la novela si se hace una lectura inversa. Supongo que me tendré que cruzar con algún experto para que me pregunte por todas esas cosas que vive Popoulos y que lo convierten en el único posible autor del volumen. Por otra parte, casi nadie me ha preguntado por la orientación sexual de Cervantes en el libro, ni por el tipo de relación que mantiene con Popoulos; a pesar de que todo lo referente al cautiverio en Argel está profundamente documentado, y contrastado con las teorías de los cervantistas más serios e innovadores.

 

"El gran imaginador" fue premiado en el pasado Festival Celsius. La mejor novela en castellano. No es tu primer premio pero ¿qué se siente con éste?

Este hace especial ilusión por varias razones. Por un lado, es un premio a libro publicado, que siempre tiene algo de reconocimiento que todo autor necesita y agradece. Por otro lado, es un premio a novela de género, otorgado por una treintena de escritores que son grandes aficionados y expertos, y no se me ocurre una recompensa mayor para una obra como esta que rinde homenaje a los principales géneros de la imaginación. Y, por último, en el marco de celebración donde tuvo lugar la entrega del premio, en el propio Festival Celsius en Avilés, había tantos lectores puros y auténticos que me hizo recuperar la esperanza, no sé si momentáneamente, en el futuro de la literatura.

 

PORTADA-elgranimaginador

 

Merecido premio, por cierto. Muchas gracias por la entrevista, Juan, ha sido un placer leer tu novela.

Muchas gracias a ti, Anika, como siempre, por todo tu apoyo y por tu interés en lo que escribo.

 

+ Juan Jacinto Muñoz Rengel

 

 

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